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Un nuevo planteamiento pastoral

La renovación de la catequesis se sitúa lógicamente en el cuadro global de la acción pastoral, a la que pertenece. Ahora bien, el panorama critico presentado invita a considerar la necesaria reconversión de todo el conjunto de la acción pastoral, y esto a su vez supone hoy una nueva visión de algunos temas teológicos directamente implicados en la tarea pastoral y en la acción catequética.

Nuevas perspectivas teológicas

La «inculturación» del cristianismo en las actuales nuevas coordenadas culturales trae consigo evidentemente un nuevo modo de entender la tarea teológica y una revisión en profundidad de los temas teológicos fundamentales. Un nuevo planteamiento pastoral se apoya en una visión teológica renovada de algunos temas centrales.

Más concretamente, por lo que atañe a la catequesis, la renovación conciliar y la reflexión teológica actual nos brindan un nuevo modo de ver y concebir los tres pilares tradicionales de la catequesis: la palabra de Dios que la catequesis anuncia, la fe como respuesta a la palabra, y la Iglesia como lugar natural y mediación necesaria del acto catequético.

Los tratados teológicos directamente implicados en la nueva mentalidad son especialmente la teología fundamental, la teología de la revelación y la eclesiología.

  • La teología fundamental ilustra las nuevas condiciones de credibilidad de la fe cristiana en el contexto de la modernidad y de las nuevas coordinadas culturales.
  • La teología de la revelación nos presenta hoy una nueva visión de la Palabra de Dios y de la fe, como respuesta a la Palabra. Esta y la fe son categorías fundamentales para la concepción de la catequesis. Y repensadas en las condiciones concretas del mundo actual nos llevan a forjar un modelo nuevo de cristiano, de creyente adulto hoy.
  • La eclesiología renovada nos invita a asumir una nueva visión de Iglesia, como terreno vital y sujeto principal de la catequesis, y a concebir un proyecto renovado de Iglesia como mete a alcanzar. Particular relevancia revisten hoy, en el contexto sociocultural de nuestro tiempo, los nuevos retos y exigencias eclesiales.

Aspectos de una necesaria «conversión pastoral»

Esto supone ante todo la revisión valiente de la pastoral «tradicional», centrada en los sacramentos, en el culto, en las devociones. Algunos rasgos de la nueva visión pastoral son, entre otros:

  • Pastoral de evangelización, pastoral misionera. Se invoca una verdadera «conversión pastoral», para pasar de un cristianismo de herencia a un cristianismo «de propuesta». Se desea, en definitiva, el paso «de la herencia a la proposición o también de una pastoral del reclutamiento a una pastoral de generación». Volver a activar la función generadora de la Iglesia, pasando de una pastoral de conservación, o peor, de restauración, a una pastoral eminentemente evangelizadora.
    Habrá que superar el miedo a la generación, la actitud de quien no cree en la posibilidad de engendrar nuevos hijos. Así lo expresaba el obispo alemán de Erfurt, Joachim Wanke:

«A nuestra Iglesia católica en Alemania le falta algo. No el dinero. Tampoco los fieles. Lo que le falta a nuestra Iglesia católica en Alemania es la convicción de poder conseguir nuevos cristianos»

Un hecho elocuente es el interés de no pocos episcopados por el lanzamiento de esta pastoral evangelizadora o misionera, a través de importantes documentos y decisiones, en estos últimos años.

  • Pastoral de nuevo planteamiento, con algunos rasgos característicos:
    • Fidelidad al dinamismo y a las etapas del « proceso evangelizador», con atención especial a la primera evangelización, al primer anuncio y al necesario testimonio diaconal, de servicio a los más pobres y marginados de la Tierra.
    • Un nuevo espíritu: por una parte rigor y competencia metodológicas, pero unidos a una gran confianza en la acción del Espíritu. La evangelización es siempre obra del Espíritu, y en todo momento produce sorpresa, estupor, admiración ante lo inesperado.
    • Un sagrado respeto de la libertad y de la creatividad.
  • Pastoral con nuevos objetivos y finalidades. Habrá que superar definitivamente el eclesiocentrismo y la pastoral centrípeta, para abrirse a una pastoral y a una Iglesia al servicio del Reino de Dios en el mundo, como signo y sacramento de los valores del Reino en el mundo de hoy. La acción pastoral se encuentra hoy ante la necesidad de apuntar hacia las metas nuevas a que aludimos antes: hacia un nuevo modelo de cristiano, nuevas formas de comunidad, un proyecto renovado de Iglesia.
  • Pastoral con algunas opciones de especial actualidad. En el marco de la deseada «conversión pastoral» y del establecimiento de una Iglesia «en estado de evangelización», podemos añadir algunas opciones prioritarias:
  • La urgencia de la formación, inicial y permanente, de los pastores (seminaristas, sacerdotes, religiosos, agentes pastorales….) y en general del pueblo cristiano. Por lo que se refiere a la formación pastoral de los sacerdotes, hay que lamentar una mentalidad y una practica claramente insuficientes a inadecuadas. Y para el pueblo cristiano, la urgencia de formación es evidente: se puede decir que lo que el concilio de Trento hizo a favor de la formación del clero, hoy la Iglesia lo debe llevar a cabo para la generalidad de los cristianos.
  • La activación, como lugares privilegiados de acción pastoral, de la familia y de la comunidad cristiana, entendida concretamente como verdadera «comunidad de comunidades».
  • El esfuerzo por reabrir el dialogo fe-cultura, de modo que se realice un valiente repensamiento del mensaje cristiano en las coordenadas culturales de nuestro tiempo.

Fuente: Aula abierta ISCA

Autor: Emilio Alberich SDB

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