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El padre de un párroco será ordenado sacerdote

El futuro sacerdote y su hijoRío Cuarto (Córdoba), 12 Set. 08 (AICA) Raúl Arturo Vera tiene 75 años, estuvo casado y tiene dos hijos, uno que le dio dos nietos y otro que es sacerdote, pero la noticia es que hoy será ordenado sacerdote por el obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto, monseñor Eduardo Eliseo Martín, en la parroquia de la Merced.

El cordobés oriundo de la localidad de Dean Funes, contó que su camino al servicio de la Iglesia comenzó cuando recibió la primera comunión. Según relata “El Zonda”, que publicó detalladamente el procesod de la vocación sacerdotal: “Aquel momento siempre lo tengo presente porque después unos amigos me invitaron a integrarme a un grupo de la parroquia. Posteriormente integré las secciones de la Acción Católica Argentina”, manifestó Raúl Arturo Vera, quien además recordó que todos los años para Semana Santa realizaban misiones en diferentes capillas donde no había celebraciones presididas por un sacerdote.

En una de las tantas misiones realizadas conoció a Graciela, quien sería la compañera de su vida y madre de sus dos hijos. Los recuerdos de las vivencias de Raúl con su mujer están intactos. “Antes de casarnos, le pedimos a Dios en el caso de ser padres de hijos varones que alguno de ellos fuera sacerdote”, comentó Raúl, quien además señaló que este pedido nunca fue revelado a sus hijos. El matrimonio tuvo dos varones, Raúl y Fabián.

Una de las noticias más impactante que recibió la familia fue cuando Raúl finalizó la secundaria y le comunicó su decisión de entrar al seminario para iniciar su camino hacia el sacerdocio. Mientras que Fabián también concretó algunas experiencias de misión en África y en Nicaragua.

“Fabián decidió que su vocación era el matrimonio. En la actualidad es padre de Pablo y Agustina”, dijo el futuro sacerdote. Todos los integrantes de la familia siempre dedicaron tiempo para la catequesis y las actividades evangelizadoras en las diferentes comunidades a pesar de las responsabilidades de todos los días. “Desde los 18 años trabajé en el correo hasta jubilarme a los 65 años”, relató Raúl.

Mientras su hijo estudiaba en el seminario, Raúl ingresó a la Escuela de Diáconos para poder formarse y asistir mejor a los fieles. En la celebración diaconal fueron ordenados padre e hijo. Posteriormente cada uno siguió su camino de servicio.

En los últimos años la salud de su esposa se deterioró en forma rápida porque sufría diversas dolencias, que luego le produjeron la muerte. “Graciela fue una excelente esposa, que sufrió mucho antes de partir”, dijo Raúl, quien relató que vivió ese momento con mucho dolor pero a la vez tenía la certeza de que su mujer estaba junto a Dios. Luego de la partida de su esposa, Raúl tomó la decisión de vivir sus últimos años al servicio de sus hermanos. Entonces habló con su hijo Raúl, que ya es sacerdote, y le comentó la iniciativa.

El siguiente paso fue comunicarle la intención al obispo de Río Cuarto, quien autorizó que Raúl de 74 años ingresara al Seminario y estudiara y completara la formación necesaria para poder ordenarse como sacerdote. El abuelo tuvo que rendir materias referidas a teología moral, derecho canónico y otras. Finalmente, el obispo autorizó la ordenación de Raúl.

La celebración tendrá características especiales porque uno de sus nietos, Pablo de 11 años, leerá una de las lecturas bíblicas y su hijo Raúl estará presente.

“Antes de la muerte de mi mujer nunca pensé que podría ir al seminario y recibir la ordenación como sacerdote”, aseguró Raúl. También comentó que los fieles de la parroquia han realizado numerosas demostraciones de afecto y la noticia ha movilizado a muchos jóvenes a iniciar un camino en la fe.

Las primeras reflexiones del futuro sacerdote hacen referencia a que los hombres en general deben descubrir el verdadero sentido de la felicidad, que no es la que ofrece la cultura actual, que en la mayoría de los casos se difunde por los medios de comunicación.

“La verdadera felicidad está centrada en el servicio a las personas más necesitadas, en tender una mano y acompañar a las personas enfermas o que atraviesan alguna circunstancia especial”, precisó Raúl y admitió que en la celebración de su ordenación estará presente el recuerdo de su esposa, con quien compartió diferentes experiencias de servicios a muchas personas. “Aún tengo sueños y proyectos como sacerdote que quiero cumplir junto a Dios”, confesó Raúl.+

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