Papa Francisco

Auspiciantes

Publicidad

Recién Escritos

Categorias

Facebook

Twitter

A?o jubilar Diocesano

Carta de nuestro obispo

Queridos hermanos:

Por la gracia de Dios, nuestra querida Di?cesis de Lomas de Zamora, festejar? el a?o pr?ximo sus 50 a?os de vida. Para esta ocasi?n es apropiado recordar al Profeta Isa??as quien, le??do por el mismo Se?or Jes?s dice: “el Esp??ritu del Se?or est? sobre m??, porque me ha consagrado por la unci?n. El me envi? a llevar la Buena Noticia a los pobres, (…) y proclamar un a?o de gracia del Se?or” (Lc 4, 16-30). Estas palabras indican que ??l es el Mes??as anunciado por el Profeta por quien llega el d??a de la salvaci?n, la “plenitud de los tiempos”. Invito a todos a volver nuestra mirada a Jesucristo y, al contemplarlo, darle gracias por el don de su vida.

Las bodas de oro que celebraremos han de ser para nosotros un regalo de Dios, un “tiempo de gracia” en el cual alabemos al Se?or, sobre todo por el don de la Encarnaci?n y de la Redenci?n realizada por El.
??ste acontecimiento suscita en nosotros diversas actitudes hacia el pasado, el presente, y en vistas al futuro.

En relaci?n para con el pasado surge espont?neamente un profundo agradecimiento por todo aquello que nuestros hermanos, con la gracia de Dios, han construido a lo largo de este tiempo desde que Su Santidad, P??o XII, quiso crear en 1957, nuestra querida Di?cesis. Agradecemos al Se?or y lo alabamos por todos los dones con que enriqueci? a esta querida porci?n del Pueblo de Dios. Especialmente por la santidad de vida manifestada en el anuncio del Evangelio expresado por medio de diversas iniciativas apost?licas, muchas de las cuales no s?lo han beneficiado a la Comunidad eclesial, sino que repercutieron en provecho de toda la sociedad.
De cara al futuro queremos pedirle a Dios que nos acompa?e en nuestro peregrinar, para que podamos mantener viva la llama de la fe, tal como la hemos recibido de nuestros mayores, y logremos contagiar a muchos hermanos alejados con nuestro testimonio y nuestro trabajo apost?lico, para que Jes?s, que es nuestra paz, sea cada d??a m?s conocido y amado. Queremos ser fuertes en Dios para ayudar a las familias, a los j?venes, a los ancianos, a los enfermos, y a todos los que tienen alguna necesidad.
En cuanto al presente, queriendo ser fieles al Se?or, lo buscamos para pedirle, con humildad, la efusi?n de su Esp??ritu, a fin de que cada uno de nosotros reciba ese fuego de ardor apost?lico, tal como el que tuvieron los primeros cristianos, y as?? nos entreguemos a los dem?s hasta el fin, hasta que Dios sea todo en todos.
Buscando este objetivo estamos todos empe?ados en el camino de comuni?n y de intensa evangelizaci?n propuestos por el Concilio Vaticano II. Y as??, en vistas a la V? Conferencia del Episcopado Latinoamericano que se celebrar? el a?o pr?ximo en Aparecida, la segunda quincena del mes de mayo, queremos ser disc??pulos y misioneros.
En este a?o jubilar queremos para nuestras comunidades el sello de la renovaci?n, para que, alentados por el esp??ritu de conversi?n, logremos hacer de cada ambiente una casa y escuela de comuni?n, implementando aquello que nos pide la Iglesia para lograr una verdadera renovaci?n que nos ayude a ser m?s acogedores, abiertos y misioneros (como el Consejo de Pastoral; el Consejo de Asuntos Econ?micos; y todo aquello que sirva a la comuni?n y a la participaci?n).
Ser? provechoso que desde ahora preparemos a los agentes que nos permitan lanzarnos, en sinton??a con la V? Conferencia de Aparecida, a la gran misi?n en todo nuestro continente.
Tal como he indicado, es la presencia de Jes?s en medio nuestro, la que nos invita a mirar este a?o jubilar con alegr??a y con esperanza, conscientes de que la fuerza de su Esp??ritu, como estuvo presente en estos 50 a?os transcurridos, quiere darnos toda la fuerza para que seamos sus testigos ante este mundo hambriento de Dios. Por esto deseo convocar a todos, a vivir con convicci?n, profundidad y entusiasmo, estas Bodas de Oro que abarcaran desde la Navidad del 2006 hasta el 24 de enero de 2008, Fiesta de Nuestra Se?ora de la Paz.
Esta magn??fica oportunidad es un motivo para acrecentar la participaci?n en la vida sacramental, particularmente la reconciliaci?n y la Eucarist??a; difundir por todos los medios la Palabra de Dios; intensificar la devoci?n a la Inmaculada Virgen Mar??a y fortalecer la fe y la unidad de nuestro Pueblo.
Durante este per??odo, conforme al sentir de la Iglesia, podr?n obtenerse Indulgencias cuando, adem?s de cumplir con las condiciones comunes (estar en estado de gracia; poseer la disposici?n interior de un desapego total del pecado, incluso venial; realizar la confesi?n sacramental de los pecados; recibir la sagrada Eucarist??a y orar por las intenciones del Romano Pont??fice), se realice una peregrinaci?n piadosa tanto sea a la Iglesia Catedral, como al Santuario de Don Orione en Claypole, o al Santuario de la Sagrada Familia de Nazaret en Banfield, o al Templo de las Carmelitas Descalzas de Luis Guill?n y all?? se participe, sea individualmente como comunitariamente de alg?n acto edificante para la vida espiritual.

Que Mar??a Sant??sima, Nuestra Se?ora de la Paz, nos conceda la gracia de ser d?ciles al Esp??ritu de su Hijo para que todo los que vivamos en este a?o jubilar sea para la Gloria de Dios y el bien de nuestros hermanos, especialmente los m?s pobres.

En Jes?s, nuestra paz, con alegr??a y esperanza

Lomas de Zamora, 23 de octubre de 2006

Agust??n Radrizzani
Obispo de Lomas de Zamora

Facebook comments: