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Hallazgo del sarc?fago de San Pablo

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Ciudad del Vaticano, 11 Dic. 06 (AICA) Esta ma?ana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tuvo lugar la conferencia de presentaci?n de los trabajos que sacaron a la luz el sarc?fago de San Pablo, en la bas??lica romana de San Pablo Extramuros. Participaron en el acto el cardenal Andrea Cordero Lanza de Montez?molo, arcipreste de la bas??lica; el arque?logo Giorgio Filippi y Pier Carlo Visconti, delegado para la administraci?n de la bas??lica.

En su intervenci?n, el cardenal Cordero Lanza de Montez?molo habl? de la nueva denominaci?n de las cuatro bas??licas de Roma, que se llamar?n “papales” y no patriarcales, y del programa de reordenaci?n del complejo de San Pablo Extramuros, del que forma parte el proyecto de establecer un recorrido peatonal para los peregrinos y visitantes que permita, entre otras cosas, la creaci?n de una zona para el museo que comprenda el claustro. El purpurado explic? tambi?n las obras alrededor de la tumba de San Pablo y se refiri? a la colocaci?n de una l?mina transparente en el suelo que permitir? ver los restos del ?bside constantiniana de la bas??lica.

Por su parte, Giorgio Filippi afirm? que “si bien en la tradici?n hist?rica era un dato incontrovertible el que la bas??lica de San Pablo sugi? sobre la tumba del ap?stol, la identificaci?n del sepulcro originario es una cuesti?n que sigue abierta”. “La cr?nica del monasterio habla de un gran sarc?fago marm?reo descubierto durante los trabajos de reconstrucci?n de la bas??lica tras el incendio de 1823, en la zona de la confesi?n, bajo las dos l?pidas con la inscripci?n PAULO APOSTOLO MART (YRI), del que sin embargo no queda huella en la documentaci?n de excavaci?n, a diferencia de los otros sarc?fagos descubiertos en aquella ocasi?n”.

“La investigaci?n arqueol?gica en la zona considerada tradicionalmente el lugar de sepultura del ap?stol, comenzada en 2002 y acabada el 22 de septiembre de 2006, sac? a la luz un importante contexto estratificado, formado por el ?bside de la bas??lica constantiniana, englobada en el transepto del edificio de los Tres Emperadores: en el suelo de este ?ltimo, bajo el altar papal, se ha redescubierto aquel gran sarc?fago del que se hab??an perdido las huellas y que se consideraba desde la ?poca teodosiana la Tumba de San Pablo”.

Fue confirmado el hallazgo del sarc?fago de San Pablo en Roma

El ap?stol de las gentes, San Pablo, muri? decapitado en Roma bajo el emperador Ner?n y fue enterrado en las afueras de la ciudad junto a la V??a Ostiense.

Pablo de Tarso, autor de la mitad de los textos del Nuevo Testamento, lleg? como prisionero a Roma en dos ocasiones. La primera estad??a, de un par de a?os, termin? con su puesta en libertad. La segunda, con la ejecuci?n. Sobre su tumba se alzaron sucesivas bas??licas que fueron sepultando cada vez m?s el sarc?fago original. Excavando un peque?o t?nel, el arque?logo Giorgio Filippi consegui? encontrarlo, y el Vaticano confirm? hoy el hallazgo.

Por un t?nel de un metro

“Lo que hemos descubierto -dijo Filippi- es un sarc?fago o un contenedor de reliquias, que se corresponde con el del Ap?stol Pablo el a?o 390 en la bas??lica de Teodosio, construida sobre la edificada por Constantino el a?o 320”. Desde aquella fecha, las sucesivas destrucciones y reconstrucciones de la grandiosa bas??lica de San Pablo Extramuros -de 131 metros de longitud, mayor que la de San Pedro durante un milenio- ocultaron el sarc?fago original hasta que, a ra??z del Gran Jubileo del a?o 2000, Juan Pablo II autoriz? emprender sondeos arqueol?gicos.

Excavando un t?nel de un metro de alto y medio metro de ancho, Giorgio Filippi logr? llegar hasta el sarc?fago romano situado al nivel de la bas??lica de Teodosio y descubrir una peque?a perforaci?n de unos diez cent??metros de profundidad, tapada con argamasa, que coincide con otro agujero circular en una gruesa l?pida de m?rmol con la inscripci?n “PAULO APOSTOLOMART” (“A Pablo, ap?stol y m?rtir”). Faltan las tres ?ltimas letras de la palabra “MARTYRI” debido a la rotura de la losa, trasladada a su actual posici?n en el siglo IV.

Es una epigraf??a sencilla, similar a las de las catacumbas, e indigna de quedar en la ba??lica de Constantino si no hubiera tenido valor como parte del primitivo “trofeo” mencionado por el presb??tero Gayo, junto con el del Ap?stol Pedro, en un escrito de finales del siglo II o principios del III: “Yo puedo mostrarte los trofeos de los ap?stoles. Si te acercas al Vaticano o a la V??a de Ostia, encontrar?s los trofeos de quienes fundaron esta Iglesia”.

En la placa de m?rmol -que est? formada por cuatro piezas irregulares y mide 2,12 metros por 1,27-, hay una perforaci?n redonda y otras dos cuadradas. El agujero redondo serv??a para hacer llegar un peque?o incensario, una vez al a?o, en el d??a de la fiesta, hasta el sarc?fago del Ap?stol. Las dos aberturas cuadradas permit??an pasar sobre el sarc?fago piezas de tela (“brandea”) y otros objetos que se convert??an en “reliquias por contacto”, conservadas con gran veneraci?n. La “envoltura” de protecci?n imped??a ver el sarc?fago pero permit??a tocarlo con objetos que no representasen peligro para las reliquias. Por id?ntico motivo de respeto, Giorgio Filippi no intent? abrir el sarc?fago pues su misi?n era tan s?lo localizarlo, y para extraerlo habr??a que desmontar el altar.

Pablo de Tarso fue decapitado en torno al a?o 67 en un lugar llamado “ad Aquas Salvias”, fuera de las puertas de Roma, donde se alza desde el siglo IV la abad??a de “Tre Fontane”, de las tres fuentes. Una mujer llamada Lucina enterr? el cuerpo en su propia finca, el “predium Lucinae”, contigua a la v??a que llevaba a Ostia Tiberina, la ciudad portuaria en la desembocadura del T??ber.

Sobre el lugar de la sepultura se alzar??a m?s adelante el “trofeo de Gayo”, un monumento relativamente modesto, hasta que el emperador Constantino empez? a construir, el a?o 320, una bas??lica similar a la que se alzar??a en la colina del Vaticano sobre la tumba de Pedro.

El tama?o del templo resultaba limitado por la proximidad de la tumba a la V??a Ostiense y, en el a?o 386, el emperador Valentiniano orden? construir uno nuevo “rotando” 180 grados la nave central -que ahora se orientar??a hacia poniente- sobre una “bisagra” constituida por la tumba del Ap?stol. Teodosio ampli? el proyecto, convirti?ndolo en un templo de cinco naves -divididas por cuatro filas de 20 columnas con capiteles romanos- y un claustro a modo de atrio. Sus dimensiones superaban a la bas??lica constantiniana de San Pedro hasta que ?sta, a su vez, fue renovada a partir del 1506, respetando la tumba del Pescador, sobre la que se alzan verticalmente el altar, el baldaquino de Bernini y la c?pula de Miguel ??ngel.

La bas??lica de San Pablo no tuvo una vida f?cil. Hacia la mitad del siglo V, el papa Le?n Magno elev? el pavimento, dejando m?s “enterrado” el sepulcro del Ap?stol. En el a?o 739, la bas??lica fue saqueada por los longobardos y en el a?o 847 por los sarracenos, mientras que en 1348 fue destruida por un terremoto y en 1823 por un incendio. Con cada nuevo pavimento, el sarc?fago de Pablo quedaba m?s enterrado y olvidado. Hasta que Giorgio Filippi lo volvi? a identificar.+ (Juan Vicente Boo, corresponsal de ABC en Roma).

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