Papa Francisco

Auspiciantes

Publicidad

Recién Escritos

Categorias

Facebook

Twitter

Lomas de Zamora: 50 años de integridad de fe y comunión eclesial

Mons. Aguer en Lomas de ZamoraLomas de Zamora (Buenos Aires), 3 Jul. 07 (AICA) El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, presidió en la catedral Nuestra Señora de la Paz, de Lomas de Zamora, una misa con motivo del año jubilar por los 50 años de la erección canónica de esta diócesis, en la que destacó los “notorios efectos de la renovación conciliar” a lo largo del itinerario recorrido y pidió a los fieles dar gracias a Dios por “haber conservado la integridad de la fe y la comunión eclesial, por la variedad de iniciativas que han animado” la pastoral ordinaria, la misión y el aporte a la sociedad local.

La celebración eucarística fue concelebrada por el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Agustín Radrizzani, y el clero diocesano, y formó parte de los festejos que contaron, en otras oportunidades, con la presencia del nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini; y el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio.

En los balances que suelen hacerse en los grandes aniversarios conviene evitar los extremos del triunfalismo y la depresión. Es bueno examinar los resultados, pero hacerlo con realismo, es decir, con humildad y con serena confianza, sobre todo porque trabajamos en la obra de Dios y debemos mirarla, en lo posible, con sus ojos. Sobre todo, corresponde dirigir la mirada hacia delante, con esperanza, reconociendo que queda mucho por hacer y animándose a continuar el camino con decisión y magnanimidad”, subrayó.

Tras recordar que “Juan Pablo II expresó que nos espera una apasionante tarea de renacimiento pastoral; una obra que implica a todos”, sobre todo situar “el camino pastoral en la santidad”, precisó que se trata de una “pedagogía de la santidad, escuela de oración, primacía de la gracia, centralidad de la Eucaristía, escucha y anuncio de la Palabra, testimonio del amor cristiano en la comunión eclesial y en la entrega al servicio de los pobres”.

El prelado platense aseguró que “estos son los principios actualísimos del arte pastoral, en los que pervive y se recrea permanentemente el aliento renovador del Concilio Vaticano II. Con estos criterios tenemos que enfrentar los grandes desafíos que los obispos argentinos hemos identificado en nuestras líneas pastorales, enunciadas bajo el título Navega mar adentro”.

La ruptura entre Evangelio y cultura en la vida de nuestro pueblo, con la consiguiente pérdida de los valores que fundan su identidad cristiana. El secularismo invasor y su alternativa, una exigencia difusa de espiritualidad y un mercado de ofertas religiosas. La gravedad de los pecados sociales, que se manifiesta en el escándalo de la pobreza extrema y la exclusión social. El olvido o menosprecio del matrimonio y el peligro de disolución de la familia, agravado por leyes inicuas; los hábitos culturales que deseducan en este campo a la juventud. La discordia, que es una llaga permanente en el alma de la nación y se filtra a veces en la vida eclesial. Este turbio sentimiento hace difícil la comprensión, el diálogo fecundo y el esfuerzo compartido para forjar una Argentina más próspera, justa y fraterna”, enumeró.

Por último, monseñor Aguer consideró que “el trabajo que nos aguarda es arduo y apasionante. Podemos emprenderlo, ¡lo estamos haciendo! Procuremos perfilar siempre mejor, perfeccionar, nuestra identidad en la verdad y empeñémonos con sinceridad, generosamente, en el testimonio del amor para mostrar a todos el rostro de Cristo”.+

Texto completo de la homilía

Facebook comments: