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El lobby gay redobló la apuesta

Posted: June 8th, 2010, by Matoga

En un país en el que personas con causas penales por homicidios consiguen el pasaporte para viajar al mundial por tener “vínculos”….y viajan!!!!!

¿Qué más podemos esperar?

Será hora de ir todos presos por desacato (capás nos pagan un viaje al mundial o un tour por Europa)

Esta, es la historia del día:

NOTIVIDA, 7 de junio de 2010 Cámara de Diputados de la Nación

La Comisión de Legislación Penal podría dar dictamen a la modificación de la antidiscriminatoria que incorporaría la no discriminación por género, identidad de género o su expresión y orientación sexual. De convertirse en ley, convalidaría todos los reclamos del lobby gay incluido el “matrimonio” y la adopción, y los defensores del orden natural serían pasibles de sanciones.

Por Mónica del Río

La Comisión de Legislación Penal de la cámara baja amplió el temario que incluye filicidio y agregó la modificación de la antidiscriminatoria que pretende incorporar la no discriminación por género, identidad de género o su expresión y orientación sexual
en la Ley 23592. El proyecto que cuenta con el despacho favorable de la Comisión de Derechos Humanos quedaría -con el visto bueno de Penal- listo para llegar al recinto.

El predictamen sobre el que trabaja Penal considera actos discriminatorios a los que “tengan por objeto o resultado impedir, obstruir, restringir o menoscabar el ejercicio de algún derecho o garantía”, relacionado, entre otros, con cuestiones de “género, identidad de género o su expresión, y orientación sexual”. Esta modificación forzaría la aceptación legal de todos los reclamos del lobby gay, entre ellos, el “matrimonio” y la adopción.

Junto con la Antidiscriminatoria se modificaría el Código Penal, para reprimir con prisión de un mes a tres años al que por cualquier medio aliente o incite la discriminación por “género u orientación sexual”.

Es fácil advertir que de convertirse en ley, será la herramienta legal para perseguir a cualquiera que defienda el orden natural. Por ejemplo, disentir -aún en la predicación religiosa- con el “estilo de vida homosexual” u oponerse a que los chicos de una escuela reciban clases de “orientación sexual” con material gráfico, sería penado por la ley, como ya ocurre en otros países.

Quedarían legitimados para iniciar acciones judiciales por discriminación: el Defensor del Pueblo, el INADI y todas las asociaciones que trabajan por los “derechos” de gays, lesbianas, travestis, transexuales y bisexuales.

Recordemos que Mons. Baldomero Martini, Obispo de San Justo y su Obispo auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, fueron denunciados ante el INADI por la carta que le enviaron al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Dr. Eduardo Alfredo Fellner -y por su intermedio a todos los diputados- oponiéndose a la legalización del “matrimonio” homosexual. Denuncia que el organismo aceptó emplazando al obispo a que en el término de 10 días ofrezca su descargo.

El proyecto en estudio fue aprobado por las comisiones el año pasado en pleno debate por el homomonio y volcado en la O.D. Nº 2111/2009 que tuvo pedida la preferencia para el 18/11/09, pero no llegó a tratarse y el dictamen cayó en diciembre por la renovación de la Cámara.

Este año la Comisión de Derechos humanos lo despachó con prontitud y lo giró a Legislación Penal que estaría próxima a expedirse.

Programa de actos para la clausura del Año Sacerdotal

Posted: June 8th, 2010, by Matoga

CIUDAD DEL VATICANO, 8 JUN 2010 (VIS).-Del del 9 al 11 de junio se celebrará en Roma el encuentro internacional de sacerdotes al concluir el Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI con motivo del 150 aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars.

Al encuentro, promovido por la Congregación para el Clero, cuyo tema es: “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”, han sido invitados todos los presbíteros del mundo.

La primera jornada, el 9 de junio, tendrá como tema: “Conversión y Misión”. El cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia (Alemania), dará una meditación en la Basílica de San Pablo Extramuros, que se podrá seguir también desde la Basílica de San Juan de Letrán. Posteriormente habrá adoración eucarística, con posibilidad de confesiones. El cardenal Cláudio Hummes, O.F.M., y el arzobispo Mauro Piacenza, prefecto y secretario de la Congregación para el Clero, presidirán una celebración eucarística respectivamente en San Pablo Extramuros y en San Juan de Letrán.

El tema del segundo día del congreso, el 10 de junio, es: “Cenáculo: invocación al Espíritu Santo con María, en comunión fraterna”. El cardenal Marc Ouellet, P.S.S., arzobispo de Québec (Canadá), predicará una meditación en la Basílica de San Pablo Extramuros, que se podrá seguir también desde la Basílica de San Juan de Letrán. Posteriormente, como el día anterior, habrá adoración eucarística, con posibilidad de confesiones. El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado y el arzobispo Robert Sarah, secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, presidirán una celebración eucarística respectivamente en San Pablo Extramuros y en San Juan de Letrán.

La tarde del jueves tendrá lugar la vigilia en la Plaza de San Pedro. Además de testimonios ofrecidos por algunos sacerdotes, están previstas conexiones televisivas con Ars, el cenáculo de Jerusalén, barrios pobres de Buenos Aires y Hollywood, así como un diálogo entre el pontífice y los sacerdotes y adoración y bendición eucarística.

El viernes 11, a las 10,00, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, se clausurará el Año Sacerdotal con una concelebración eucarística presidida por el Papa en la Plaza de San Pedro. Durante la misa, los presbíteros renovarán sus promesas. El Papa proclamará al Santo Cura de Ars patrono de todos los sacerdotes.

Conocer la realidad del otro / Tarea indispensable para el catequista

Posted: June 7th, 2010, by Matoga

Perfil psicológico:

El catequista no hace un diagnóstico psicológico de los catequizandos ni debe interpretar sus conductas, para eso, si es necesario, están los especialistas con quienes es conveniente trabajar. El conocimiento psicológico permite saber qué necesita el catequizando, en qué momento y cuál puede ser su respuesta al mensaje de Dios. Permite acercarse al otro para facilitarle su encuentro con Jesús y saber qué exigencias son imposibles de cumplir.

Perfil cultural:

En nuestro país existe una gran variedad cultural. Las costumbres y la religiosidad varían de un lugar a otro. Es importante que el catequista conozca las características propias del grupo porque esa es la forma de lograr el anuncio del Evangelio valorando lo positivo y liberando de lo que esclaviza (Ver Santo Domingo, capítulo III y DCG nº 109-110, 202-214).

«De la catequesis, como de la evangelización en general, podemos decir que está llamada a llevar la fuerza del Evangelio al corazón de la cultura y de las culturas» (CT 53).

El catequista debe anunciar la Buena Noticia y, al mismo tiempo, discernir las semillas del Evangelio que se encuentran en cada cultura.

«La catequesis, a la vez que debe evitar todo tipo de manipulación de una cultura, no puede limitarse a la simple yuxtaposición del Evangelio a ésta y como con un barniz superficial, sino que debe proponer el Evangelio de manera vital, en profundidad y hasta las mismas raíces de la cultura y de las culturas.

Esto determina un proceso dinámico integrado por diversos momentos, relacionados entre sí: esforzarse por escuchar, en la cultura, el eco (presagio, invocación, señal…) de la Palabra de Dios; discernir cuanto hay de valor evangélico o al menos abierto a él; purificar lo que está bajo el signo del pecado (pasiones, estructuras del mal…) o de la fragilidad humana; suscitar actitudes de conversión radical a Dios, de diálogo con los demás y de paciente maduración interior» (DCG. Nº 204) (Las negritas no son del original).

Perfil familiar:

Es necesario conocer la realidad de cada uno, para que el mensaje de Jesús se pueda transmitir con claridad. ¿Qué imagen de padre y madre tienen? ¿Qué imagen de familia? Para poder hablar de Dios–padre o María–madre, tenemos que saber qué experiencia tienen de esta realidad.

Situación del mundo:

Lo que ocurre en el mundo se conoce rápidamente a través de los medios de comunicación.

Existen situaciones de violencia, guerra e injusticia que se deben tratar en catequesis. También situaciones nacionales como el desempleo o la pobreza que deben abordarse para que no lleven a la desesperanza, la incredulidad, la desconfianza o la rebeldía hacia Dios.

Necesidades del sujeto:

Las necesidades (físicas, psicológicas o espirituales) no pueden ser ajenas a la catequesis.

• Necesidad de afecto, de contención, de sentirse querido y respetado.

• Necesidades físicas: hambre, frío, mal dormido…

• Necesidades culturales: falta de educación en el trato con los demás, desconocimiento de las reglas básicas para dialogar, carencia de lenguaje para expresarse, analfabetismo…

En el lenguaje hay que tener especial cuidado porque cada vez más, los diferentes grupos utilizan expresiones de significado diverso. Hay expresiones que para los adultos significan una cosa y, para un joven, otra (por ejemplo, algo que «mata»). Los niños también tienen su propio lenguaje, tanto por el uso de las palabras, como por el mismo vocabulario.

Expresiones que para un adulto son claras, no lo son para ellos. El adulto habla desde su realidad.

La dificultad para la transmisión del mensaje es la diferencia de lenguaje.

Gustos del sujeto:

Muchos artículos se pueden leer acerca los gustos del niño, del adolescente o del adulto. Cuál es la forma en que se divierten y con que gozan.

Es bueno tener una idea general y, además, en la medida de lo posible, tratar de mirar algunos de los programas de televisión, oir las canciones, leer las revistas y ver la publicidad que ellos consumen con espíritu crítico para hacer un análisis.

Pero el problema es descubrir qué les gusta a «mis» catequizandos. No a los de otro grupo, aunque sean de la misma edad, de la misma parroquia y que concurran en el mismo horario. Disfrutar con lo que ellos disfrutan, aunque más no sea por el gusto de verlos felices. Esto no quiere decir ser falso, sino alegrarse con el otro con una alegría que sea fruto desinteresado de la felicidad ajena.

Puede suceder que tengamos que educar «los gustos». Si alguien no conoce una determinada música no podrá «gustar» de ella. Si cree que la oración es aburrida no podrá «gustar» de un momento de silencio. Será tarea del catequista ayudarlos a descubrir aquellas cosas que nadie les ha enseñado: mirarse para adentro, escuchar al otro, compartir, y que esto se vuelva gozoso para ellos.

Autor: María Inés Casalá

Fuente: Diálogo Digital

Podrían dar dictamen a filicidio

Posted: June 7th, 2010, by Matoga

NOTIVIDA, 6 de junio de 2010 Cámara de Diputados de la Nación

Aprovechando que la legalización del “matrimonio” homosexual acapara comprensiblemente nuestra atención; la agenda antivida y antifamilia avanza completa. Todo “sale del closet”.

Por Mónica del Río

La Comisión de Legislación Penal de la cámara baja podría despachar el próximo miércoles el proyecto que intenta despenalizar, prácticamente, el asesinato del hijo bajo el estado puerperal.

Existe consenso en reiterar como nuevo dictamen la OD 641/2008 lo que agilizaría el trámite parlamentario.

Dice la mencionada Orden del Día: “Se impondrá prisión de seis meses a tres años a la madre que matare a su hijo durante o luego del nacimiento mientras se encontrare bajo la influencia del estado  puerperal”. Recordemos que en la actualidad no hay excepciones para el filicidio y que la condena por “homicidio agravado por el vínculo” es de prisión perpetua, o de 8 a 25 años si hay atenuantes.

De convertirse en ley el dictamen, sin llegar a alteraciones psicológicas severas en cuyo caso la mujer sería inimputable (art. 34 del CP), podría recibir como condena sólo unos meses, porque se presumirá que durante el parto y “bajo la influencia del estado puerperal” los cambios fisiológicos producen en la mujer alteraciones psicológicas temporales.

Muchas son las circunstancias que pueden producir -en un hombre o una mujer- un desequilibrio psíquico temporario, pero éste no se presume automáticamente. Tras la comisión del delito se analizan los posibles atenuantes, para eso están los jueces. Luego, establecer una figura privilegiada para el filicidio desnuda el móvil ideológico: extender “el derecho a decidir” de la madre (eufemismo de aborto) sobre la vida del hijo ya nacido (filicidio).

El quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. Pero el filicidio es uno de esos crímenes especialmente graves a causa de los vínculos naturales que destruye (CEC 2268).

Inconstitucionalidad del dictamen

Toda vida goza de protección legal en nuestro ordenamiento jurídico y en el caso particular de los niños, amén de otros tratados, los resguarda la Convención de los Derechos del Niño.

“Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley” (Pacto de San José de Costa Rica, art. 24), eso exige que todas las vidas se tutelen con la misma intensidad. De prosperar este proyecto si una mujer bajo la influencia del estado puerperal (expresión por demás difusa) mata al hijo, recibiría de 6 meses a tres años de prisión; pero, si bajo la influencia del mismo estado puerperal, mata a su vecina recibe de 8 a 25 años, y si mata al marido perpetua.

CORPUS 2010: Palabras Card. Bergoglio a los jóvenes

Posted: June 5th, 2010, by Matoga

Palabras del Cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j. dirigidas a los jóvenes, en la Plaza de los Dos Congresos, en la ciudad de Buenos Aires, en ocasión de la Festividad de Corpus Christi.

Buenas tardes para todos ustedes.

Ustedes que desde la mañana han cruzado la ciudad desde cuatro direcciones convergiendo aquí. Han caminado. Les pregunto: ¿caminaron así nomás o dejaron huellas?

(contestan los jóvenes) —¡¡Dejamos huellas!!!

(dice el Cardenal) —¡No oigo!

(responden los jóvenes) —¡¡¡Dejamos huellas!!!

Dejaron huellas. Eso es caminar cristiano porque el cristiano deja huellas porque camina sobre las huellas de Jesús, camina sobre las huellas de quien lo marcó. El cristiano sigue el camino que dejó Jesús.

En la vida se puede caminar sin dejar huellas, paveando, sin dejar ninguna huella y vos pasás tu vida como si no hubieras pasado.

Hay gente que pasa la vida como si caminara en una cinta transportadora, nunca deja una marca en los demás, nunca les pasa un mensaje. Jesús pasó y nos dejó un mensaje, un mensaje total, un mensaje radical. Jesús marcó una huella del principio al fin. Jesús que no se prestó un ratito y después se borró. Jesús se prestó toda la vida, se entregó toda la vida, hasta la muerte.

Pregunto: ¿Ésas son las huellas que ustedes quieren dejar?

(contestan los jóvenes) —¡¡Sí!!

(dice el Cardenal) —¿Las huellas de la radicalidad, hasta el final, con toda el alma, con todo el corazón, con toda la vida?

(contestan los jóvenes) —¡¡Sí!!

(dice el Cardenal) —¿O quieren caminar cómodamente, sobre una cinta transportadora, como una especie de desfile de modelos?

(responden los jóvenes) —¡¡No!!

(dice el Cardenal) —¿Qué quieren? ¿Caminar marcando huellas en la vida o hacer un desfile de modelos de jóvenes de la Iglesia?

(responden los jóvenes) —¡¡No!!

Caminar, ¿no es cierto? Y claro, para eso hay que jugarse. Si me permiten una palabra: no hay que arrugar. Un joven, una joven no tiene derecho a arrugar. La cobardía no es para ustedes, la cobardía es para los miedosos, para los pusilánimes, para los que no se animan a seguir ninguna huella y por lo tanto no quieren dejar ninguna.

No tengan miedo. Juéguense hasta el final. Para cosas grandes. Entreguen la vida entera como la entregó Jesús. No a pedacitos o por un tiempo. El cristiano no lleva una vida de fin de semana. La lleva plena. Ésas son las huellas que tienen que dejar.

Pero cuidado, que les van a proponer un camino cómodo, un camino que no deje huellas, un camino que no los junte como hoy. Porque lo lindo de hoy es que se han juntado para dejar huellas. Y quien les propone un camino sin huellas es el demonio. Porque el demonio se nos mete, divide, nos pone chirles, nos pone miedo en el corazón para que no nos juguemos. Es el que nos hace arrugar frente a la vida. ¿Y saben por qué? Porque el demonio es cobarde. Es un cobarde y un castrado y nosotros no seguimos a ningún castrado. Seguimos a Jesús que marcó las huellas para toda la vida.

Una huella que da vida.

Una huella de valentía.

Una huella que nos marca un horizonte.

Una huella que nos da fecundidad.

Sigamos caminando las diez cuadras que nos quedan dejando huellas.

Que Dios los bendiga.

Sábado 5 de junio de 2010

Homilía del Obispo Diocesano en la Solemnidad del Corpus Christi 2010

Posted: June 5th, 2010, by Matoga

Misterio que fortalece y atraviesa en su amor los corazones

Jesús en la Eucaristía, no sólo está presente realmente, sino que está presente como cuerpo partido y sangre derramada. En este sentido, la fiesta del Corpus Christi es la fiesta de un  cuerpo que puede mostrar las heridas, la fiesta de un cuerpo que ha quedado exánime en la cruz y que de cuyo costado dormido nacen los sacramentos de la Iglesia.

El costado de Cristo atravesado es llevado en medio del pueblo de Dios en estos divinos misterios, que atraviesan no solo nuestras calles y nuestras plazas, sino los corazones; el amor de Jesús Eucaristía atraviesa los corazones: que se dejan traspasar, en la distintas situaciones de sufrimiento, enfermedad, postración, marginación y exclusión porque Él ha querido redimir al género humano.
Nos alegramos y regocijamos en la fiesta del Corpus pues esta presencia real de la Eucaristía nos atrae hacia la unidad, nos hace sentir más hermanos. Al atravesar nuestros barrios, el amor de Cristo Eucaristía nos expresa también la cercanía de la Iglesia, una Iglesia misionera, que porque se siente discípula no se adueña del misterio del amor, sino que lo comparte y es capaz de acompañarlo por las distintas situaciones, muchas de ellas de extrema soledad y miseria, que viven nuestros barrios, nuestras familias… Como peregrinos en medio de nuestro pueblo nos emocionamos ante los que lo admiran con asombro, y aunque sin entender demasiado, con su respeto obsequioso también adoran al Señor del Amor.

Este es el Misterio de la Fe

El apóstol Pablo nos dice que la fe entra por el oído, y predica y transmite a su vez a los Corintios las palabras de la última cena: “Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre”, verdaderamente es el misterio de fe, como expresamos en la liturgia eucarística justo después de la consagración: “este es el misterio de la fe”. Es un misterio magnífico. No tanto en el sentido de que no se entiende con la inteligencia por ser una realidad misteriosa, sino porque se trata de un signo extraordinario del amor de Dios. Es el misterio de una continua y muy particular presencia.

El partir el pan es una revelación objetiva de su amor hacia mí, un re-cuerdo, lo llevo en mi corazón, al centro de mi persona y me dejo interpelar tratando de responder. La fe es este diálogo que se hace vida común, su amor que se hace mi pan y mi alimento .

Denles ustedes de comer

San Lucas nos presenta a los discípulos que, ya en el libro de los Hechos de los Apóstoles dedicados al servicio de las mesas, ahora que el sol declina, se dirigen a Jesús para que despida a la gente. En ves de acompañar, contener, desde esta gozosa realidad del encuentro, prefieren despedir, no comprometerse, no quieren asumir el riesgo. Ellos no saben que Dios además de entregarnos su palabra, nos quería también dejar el pan de vida, su propio cuerpo.

En boca de Jesús escuchamos el mismo imperativo de Dios al profeta Eliseo : Denles ustedes de comer, los apóstoles tienen buena voluntad, pero hacen cálculos que nunca podrán cerrarles, porque los comensales son muchos y lo que hay es tan poco.  De esto saben muchas abuelas y madres cuando deben confiarse a la providencia de Dios, porque lo que hay en casa no alcanza para todos; ¿con qué daremos de comer la próxima semana?, se preguntan las mujeres que atienden los comedores de niños o ancianos, cuando la partida no llega, y entonces, resurge la fe y la confianza en la providencia, que es una gracia de nuestro pueblo, que pese a las dificultades no deja de ser solidario.
Lo poco en las manos de Jesús alcanza y sobra, los cinco mil formando una masa de gente, ahora son agrupados, ordenados de a cien o de a cincuenta, pueden verse la cara, se reconocen; es que por la palabra de Dios lo que esta desbordado y desordenado, se transforma en momento de comunión, lo no reconocido adquiere identidad, momento de fraternidad, de entrega y de fe, donde hay lugar para que todos puedan compartir.
Lo comen recostados, dice el evangelista; nos recuerda el descanso que uno encuentra en Dios. El pueblo elegido comió el pan y el cordero de pie, debían andar, ahora nosotros compartimos la fiesta de la comunidad, serenamente, sin apuros. Es nuestro verdadero descanso de la semana, cercanos los unos de los otros, recostados en la oración y la fe de la Iglesia, recostados en el  misterio desde esta paz que nos trae la Eucaristía, que nos permite reunirnos en asamblea litúrgica para celebrar ante un único altar.

El Día del Señor: la adoración

Es preciso insistir, dando un realce particular a la Eucaristía dominical y al domingo mismo, sentido como día especial de la fe, día del Señor resucitado y del don del Espíritu, verdadera Pascua de la semana . Pensemos cómo nos preparamos para participar de la misa del domingo: distraídamente, ansiosamente, a las corridas, llegando cuando ha empezado la misa, no dándome un tiempo de reposo en el Señor, con la curiosidad de la última charla, o el resultado del partido de fútbol…
En muchas comunidades, antes del momento de la comunión, se exhorta cuidadosamente a los fieles desde la doctrina, para que reflexionen sobre la dignidad del sacramento que van a recibir; desearíamos que también al finalizar la distribución de la Eucaristía, se acompañe a los que no han recibido el sacramento con la comunión espiritual, con un texto adecuado que pueda ir repitiendo con unción toda la asamblea.
Agradecemos al Señor la creación de dos nuevas parroquias providencialmente en el domingo de la Solemnidad del Corpus Christi: una de las cuales estará bajo la advocación del Santísimo Sacramento.
En esta año del sacerdocio, deseamos valorar este ministerio encomendado por Jesús a ustedes sacerdotes: sigamos celebrando el Sacrificio eucarístico con el esmero que se merece, dando a Jesús presente en la Eucaristía e incluso fuera de la misa, un culto de adoración digno de un Misterio tan grande. Conozco de sus momentos de adoración frente al sagrario, sepan que no pierden tiempo, sino que lo ganan, para que seamos los pastores que rezan mucho por su pueblo.

Los jóvenes y la Eucaristía

El año pasado les hablé de la misión con los jóvenes. Desde su cercanía generacional y con el compromiso de los adultos, asumimos este desafío que es la prioridad diocesana: Con un espíritu de apertura, cercanía y encuentro llegar a los adolescentes y jóvenes que no vienen a nuestras capillas, a las parroquias.

Hoy el dialogo con los jóvenes nos exige bajar al llano, salir de nuestra comunidad, para descubrir sus lugares, sus códigos, sus horarios, sus intereses…. y entonces sí, presentarles a Jesucristo, principio, centro y culmen de nuestras vidas y de sus vidas.
Desde la pastoral juvenil diocesana queremos llegar también a los jóvenes y adolescentes que están en nuestras comunidades y movimientos, para aunar esfuerzos, conocernos, comunicarnos mejor, como un servicio de acompañamiento, frente a los tiempos de riesgo y los momentos dolorosos que viven tantos adolescentes y jóvenes.
Es nuestro deseo que nuestros jóvenes sean cada vez más entregados a sus hermanos como misioneros en el mundo, en el estudio, en el trabajo, en las dificultades de la familia, en la solidaridad con otros jóvenes postergados u olvidados; los queremos cercanos y unidos, y para esto necesitamos que se vayan forjando como jóvenes eucarísticos. Que este pan de vida que reciben, en el amor de Cristo, sepan repartirlo con sus gestos, palabras, acciones; que sean el abrazo y la cercanía del Señor que se hace presente también en la humanidad de ustedes queridos jóvenes, ante la fractura, la deshumanización, y la contra cultura de la muerte que nos invade.
Pongan los ojos en El, Jesús es nuestra esperanza. Una esperanza que no defrauda, que es cierta, que nos va llenando el corazón de confianza, de apertura. Es un ir descentrándose de uno mismo para centrarse en Cristo. Entonces es posible el verdadero amor, la caridad no fingida…
Como argentinos, al comienzo de este bicentenario de la Patria, seamos hombres y mujeres de esperanza y tengamos confianza, porque esta “tarea de ser Nación”, de la cual nos hacemos cargo todos, con nuestro trabajo, con nuestros deseos de cada día, aún con nuestro mejor aporte, no depende solamente de nuestra audacia, no es apretando los dientes o frunciendo nuestros ceños que transformaremos nuestra dura realidad, tampoco desde la negativa detracción, sino abriendo de par en par nuestros corazones para que el misterio Eucarístico nos revitalice y agrande nuestra fe, esperanza y caridad.
Que María Nuestra Madre, mujer eucarística, Señora de la paz, nos siga animando a poner los ojos en El: porque Jesús pan de Vida es nuestra esperanza.  Por eso, este deseo de confiar y compartir se hizo canto y oración de nuestro pueblo  “¡Quédate con nosotros Jesús, que da miedo tanta oscuridad!; no es posible morirse de hambre en la patria bendita del pan. ¡Quédate con nosotros, Señor, que hace falta un nuevo Emaús! La propuesta será compartir, como Vos, y en tu nombre, Jesús.” (Himno congreso Eucarístico Nacional).

+ Mons. Jorge Lugones sj
Obispo de Lomas de Zamora

Fausti S., Una comunidad lee el Evangelio de Lucas.

Hch 6,2

2 Re 4,42-43

M.N.D. Nº 9

El mundo en 100 personas

Posted: June 5th, 2010, by Matoga

Les comparto este vídeo que me llegó como presentación hace un tiempo.

Benedicto XVI: La Eucaristía resume a Cristo y su misión

Posted: June 4th, 2010, by Matoga

Homilía en la Solemnidad del “Corpus Christi”

ROMA, jueves 3 de junio de 2010 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la homilía que el Papa Benedicto XVI pronunció hoy durante la celebración de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, en el atrio de la Basílica de san Juan de Letrán. Después presidió la Procesión Eucarística que, recorriendo la vía Merulana, llegó a la Basílica de santa María la Mayor.

* * * * *

Queridos hermanos y hermanas

El sacerdocio del Nuevo Testamento está estrechamente ligado a la Eucaristía. Por esto hoy, en la solemnidad del Corpus Domini y casi al término del Año Sacerdotal, somos invitados a meditar sobre la relación entre la Eucaristía y el Sacerdocio de Cristo. En esta dirección nos orientan también la primera lectura y el salmo responsorial, que presentan la figura de Melquisedec. El breve pasaje del Libro del Génesis (cfr 14,18-20) afirma que Melquisedec, rey de Salem, era “sacerdote del Dios altísimo”, y por esto “ofreció pan y vino” y “bendijo a Abraham”, que volvía de una victoria en la batalla; Abraham mismo le dio el diezmo de todo. El salmo, a su vez, contiene en la última estrofa una expresión solemne, un juramento de Dios mismo, que declara al Rey Mesías: “Tú eres sacerdote para siempre / a semejanza de Melquisedec” (Sal 110,4); así el Mesías es proclamado no sólo Rey, sino también Sacerdote. De este pasaje parte el autor de la Carta a los Hebreos para su amplia y articulada exposición. Y nosotros lo hemos recogido en el estribillo: “Tu eres sacerdote para siempre, Cristo Señor”: casi una profesión de fe, que adquiere un particular significado en la fiesta de hoy. Es la alegría de la comunidad, la alegría de la Iglesia entera, que contemplando y adorando al Santísimo Sacramento, reconoce en él la presencia real y permanente de Jesús sumo y eterno Sacerdote.

La segunda lectura y el Evangelio llevan en cambio la atención al misterio eucarístico. De la Primera Carta a los Corintios (cfr 11,23-26) se ha tomado el pasaje fundamental en el que san Pablo recuerda a esa comunidad el significado y el valor de la “Cena del Señor”, que el Apóstol había transmitido y enseñado, pero que corría el riesgo de perderse. El Evangelio en cambio es el relato del milagro de los panes y de los peces, en la redacción de san Lucas: un signo atestiguado por todos los evangelistas y que preanuncia el don que Cristo hará de sí mismo, para dar a la humanidad la vida eterna. Ambos textos ponen de relieve la oración de Cristo, en el momento de partir el pan. Naturalmente, hay una diferencia clara entre los dos momentos; cuando reparte los panes y los peces a la multitud, Jesús da gracias al Padre celestial por su providencia, confiando en que Él no hará faltar el alimento a toda aquella gente. En la Última Cena, en cambio, Jesús transforma el pan y el vino en su propio Cuerpo y Sangre, para que los discípulos puedan nutrirse de Él y vivir en comunión íntima y real con Él.

La primera cosa que hay que recordar siempre es que Jesús no era un sacerdote según la tradición judaica. La suya no era una familia sacerdotal. No pertenecía a la descendencia de Aarón, sino a la de Judá, y por tanto legalmente le estaba excluida la vía del sacerdocio. La persona y la actividad de Jesús de Nazaret no se colocan en la estela de los sacerdotes antiguos, sino más bien en la de los profetas. Y en esta línea, Jesús tomó distancia con una concepción ritual de la religión, criticando la postura que daba mayor valor a los preceptos humanos ligados a la pureza ritual más que a la observancia de los mandamientos de Dios, es decir, al amor de Dios y al prójimo, que como dice el Evangelio, “vale más que todos los holocaustos y sacrificios” (Mc 12,33). Incluso dentro del Templo de Jerusalén, lugar sagrado por excelencia, Jesús lleva a cabo un gesto exquisitamente profético, cuando expulsa a los cambistas y a los vendedores de animales, cosas todas que servían para la ofrenda de los sacrificios tradicionales. Por tanto, Jesús no es reconocido como un Mesías sacerdotal, sino profético y real. También su muerte, que nosotros los cristianos llamamos justamente “sacrificio”, no tenía nada de los sacrificios antiguos, al contrario, era totalmente lo opuesto: la ejecución de una condena a muerte, por crucifixión, la más infamante, sucedida fuera de los muros de Jerusalén.

Entonces, ¿en qué sentido Jesús es sacerdote? Nos lo dice precisamente la Eucaristía. Podemos volver a partir de esas sencillas palabras que describen a Melquisedec: “ofreció pan y vino” (Gn 14,18). Y esto es lo que hizo Jesús en la Última Cena: ofreció pan y vino, y en ese gesto se resumió totalmente a sí mismo y a su propia misión. En ese acto, en la oración que lo precede y en las palabras que lo acompañan está todo el sentido del misterio de Cristo, tal y como lo expresa la Carta a los Hebreos en un pasaje decisivo, que es necesario citar: “Habiendo ofrecido en los días de su vida mortal – escribe el autor, refiriéndose a Jesús – ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, proclamado por Dios Sumo Sacerdote a semejanza de Melquisedec” (5,8-10). En este texto, que claramente alude a la agonía espiritual del Getsemaní, la pasión de Cristo se presenta como una oración y como una ofrenda. Jesús afronta su “hora”, que lo conduce a la muerte de cruz, inmerso en una profunda oración, que consiste en la unión de su propia voluntad con la del Padre. Esta doble y única voluntad es una voluntad de amor. Vivida en esta oración, la trágica prueba que Jesús afronta es transformada en ofrenda, en sacrificio viviente.

Dice la Carta que Jesús “fue escuchado”. ¿En qué sentido? En el sentido de que Dios Padre lo liberó de la muerte y lo resucitó. Fue escuchado precisamente por su pleno abandono a la voluntad del Padre: el designio de amor de Dios ha podido realizarse perfectamente en Jesús, que, habiendo obedecido hasta el extremo de la muerte en cruz, se ha convertido en “causa de salvación” para todos aquellos que Le obedecen. Se ha convertido en Sumo Sacerdote por haber tomado Él mismo sobre sí todo el pecado del mundo, como “Cordero de Dios”. Es el Padre el que le confiere este sacerdocio en el momento mismo en que Jesús atraviesa el paso de su muerte y resurrección. No es un sacerdocio según el ordenamiento de la ley mosaica (cfr Lv 8-9), sino “según el orden de Melquisedec”, según un orden profético, dependiente sólo de su relación singular con Dios.

Volvamos a la expresión de la Carta a los Hebreros que dice: “aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia”. El sacerdocio de Cristo comporta el sufrimiento. Jesús ha sufrido verdaderamente, y lo ha hecho por nosotros. Él era el Hijo y no tenía necesidad de aprender la obediencia, pero nosotros sí, teníamos y tenemos necesidad siempre de ella. Por ello el Hijo asumió nuestra humanidad y se dejó “educar” por nosotros en el crisol del sufrimiento, se dejó transformar por él, como el grano de trigo que para dar fruto debe morir en la tierra. A través de este proceso Jesús ha sido “perfeccionado” , en griego teleiotheis. Debemos detenernos en este término, porque es muy significativo. Éste indica el cumplimiento de un camino, es decir, precisamente el camino de educación y transformación del Hijo de Dios mediante el sufrimiento, mediante la pasión dolorosa. Es gracias a esta transformación que Jesucristo se ha convertido en “sumo sacerdote” y puede salvar a todos aquellos que se confían a Él. El término teleiotheis, traducida justamente como “hecho perfecto”, pertenece a una raíz verbal que, en la versión griega del Pentateuco, es decir, los primeros cinco libros de la Biblia, se usa siempre para indicar la consagración de los antiguos sacerdotes. Este descubrimiento es muy precioso, porque nos dice que la pasión fue para Jesús como una consagración sacerdotal. Él no era sacerdote según la Ley, pero lo ha llegado a ser de forma existencial en su Pascua de pasión, muerte y resurrección: se ofreció a sí mismo en expiación y el Padre, exhaltándolo por encima de toda criatura, lo ha constituido Mediador universal de salvación.

Volvamos, en nuestra meditación, a la Eucaristía, que dentro de poco estará en el centro de nuestra asamblea litúrgica. En ella Jesús anticipó su Sacrificio, un Sacrificio no ritual, sino personal. En la Última Cena Él actúa movido por ese “espíritu eterno” con el que se ofrecerá después sobre la Cruz (cfr Hb 9,14). Dando las gracias y bendiciendo, Jesús transforma el pan y el vino. Es el amor divino que transforma: el amor con que Jesús acepta por anticipado darse completamente a sí mismo por nosotros. Este amor no es otro que el Espíritu Santo, el Espíritu del Padre y del Hijo, que consagra el pan y el vino y cambia su sustancia en el Cuerpo y en la Sangre del Señor, haciendo presente en el Sacramento el mismo Sacrificio que se realiza después de forma cruenta en la Cruz. Podemos por tanto concluir que Cristo fue sacerdote verdadero y eficaz porque estaba lleno de la fuerza del Espíritu Santo, estaba lleno de toda la plenitud del amor de Dios, y esto precisamente “en la noche en que fue traicionado”, precisamente en la “hora de las tinieblas” (cfr Lc 22,53). Es esta fuerza divina, la misma que realizó la Encarnación del Verbo, la que transforma la extrema violencia y la extrema injusticia en un acto supremo de amor y de justicia. Esta es la obra del sacerdocio de Cristo, que la Iglesia ha heredado y prolonga en la historia, en la doble forma del sacerdocio común de los bautizados y del ordenado de los ministros, para transformar el mundo con el amor de Dios. Todos, sacerdotes y fieles, nos nutrimos de la misma Eucaristía, todos nos postramos a adorarLa, porque en ella está presente nuestro Maestro y Señor, está presente el verdadero Cuerpo de Jesús, Víctima y Sacerdote, salvación del mundo. ¡Venid, exultemos con cantos de alegría! ¡Venid, adoremos! Amén.

[Traducción del original italiano por Inma Álvarez

©Libreria Editrice Vaticana]

¿Qué es la Transubstanciación?

Posted: June 4th, 2010, by Matoga

«La Presencia Real»

1. Verdadera, real y sustancial
Nos enseña la santa fe católica que Nuestro Señor Jesucristo está verdadera, real y sustancialmente presente, en el Santísimo Sacramento del altar. Es sacramento porque es signo sensible -pan y vino-, y eficaz -produce lo que significa-, de la gracia invisible y porque contiene al Autor de la gracia, al mismo Jesucristo nuestro Señor.

  • ¿Qué quiere decir verdadera?
    Verdadera quiere decir que su presencia no es en mera figura (como en una foto), como quería Zwinglio, sino en verdad.
  • ¿Qué quiere decir realmente?
    Realmente quiere decir que su presencia no es por mera fe subjetiva (no porque uno así lo opine), como quería Ecolampadio, sino en la realidad.
  • ¿Qué quiere decir sustancialmente?
    Sustancialmente quiere decir que la presencia del Señor en la Eucaristía no es meramente virtual (como la usina eléctrica está virtualmente presente en el foco de luz), como quería Calvino, sino según el mismo ser de su Cuerpo y Sangre que asumió en la Encarnación.

    El Concilio de Trento enseña que: «Si alguno negare que en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real, y sustancialmente el Cuerpo y la Sangre, juntamente con el alma y la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo y, por ende, Cristo entero; sino que dijere que sólo está en él como en señal y figura o por su eficacia, sea anatema».

    Doctrina que recoge el reciente Catecismo de la Iglesia Católica: «Cristo Jesús que murió, resucitó, que está a la derecha de Dios e intercede por nosotros (Ro 8,34), está presente de múltiples maneras en su Iglesia: en su Palabra, en la oración de su Iglesia, allí donde dos o tres estén reunidos en mi nombre (Mt 18,20), en los pobres, los enfermos, los presos, en los sacramentos de los que Él es autor, en el sacrificio de la misa y en la persona del ministro. Pero, “sobre todo (está presente), bajo las especies eucarísticas”.

    El modo de presencia de Cristo bajo las especies eucarísticas es singular. Eleva la Eucaristía por encima de todos los sacramentos y hace de ella “como la perfección de la vida espiritual y el fin al que tienden todos los sacramentos”. En el santísimo sacramento de la Eucaristía están “contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero.” “Esta presencia se denomina ´real´, no a título exclusivo, como si las otras presencias no fuesen ´reales´, sino por excelencia, porque es substancial, y por ella Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente”».

    De tal modo, que Nuestro Señor Jesucristo está presente en la Eucaristía con el mismo Cuerpo y Sangre que nació de la Virgen María, el mismo cuerpo que estuvo pendiente en la cruz y la misma sangre que fluyó de su costado.

    2. De la Transubstanciación
    Nuestro Señor se hace presente por la conversión del pan y el vino en su Cuerpo y Sangre. Esa admirable y singular conversión se llama propiamente «transubstanciación», no consustanciación, como quería Lutero.

    Se dice admirable porque es un misterio altísimo, superior a la capacidad de toda inteligencia creada. ¡Es el Misterio de la fe! Se dice singular porque no existe en toda la creación ninguna conversión semejante a esta.

    En la transubstanciación toda la substancia del pan y toda la sustancia del vino desaparecen al convertirse en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Cristo. De tal manera que bajo cada una de las especies y bajo cada parte cualquiera de las especies, antes de la separación y después de la separación, se contiene Cristo entero.

    Es de fe, por tanto, que de toda y sola la substancia del pan y del vino se transubstan­cia en toda y sola la sustancia del cuerpo y sangre de Cristo. Ahora bien, ¿qué es lo que permanece? Permanecen, sin sujeto de inhesión, por poder de Dios, en la Eucaristía los accidentes, especies o apariencias del pan y del vino.

    ¿Cuáles son? Los accidentes que permanecen después de la transusbtanciación son: peso, tamaño, gusto, cantidad, olor, color, sabor, figura, medida, etc, de pan y de vino. Sólo cambia la sustancia.

    Por la fuerza de las palabras bajo la especie de pan se contiene el Cuerpo de Cristo y, por razón de la compañía o concomitancia, junto con el Cuerpo, por la natural conexión, se contiene la Sangre, y el alma y, por la admirable unión hipostática, la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.

    Y, ¿qué se contiene por razón de las palabras bajo la especie del vino? Por razón de las palabras se contiene la Sangre de Cristo bajo la especie del vino y, por razón de la concomitancia, junto con la Sangre, por la natural conexión, se contiene el Cuerpo, el Alma y, por la unión hipostática, la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.

    Enseña el Catecismo de la Iglesia Católica: «Mediante la conversión del pan y del vino en su Cuerpo y Sangre, Cristo se hace presente en este sacramento. Los Padres de la Iglesia afirmaron con fuerza la fe de la Iglesia en la eficacia de la Palabra de Cristo y de la acción del Espíritu Santo para obrar esta conversión. Así, san Juan Crisóstomo declara que: “No es el hombre quien hace que las cosas ofrecidas se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino Cristo mismo que fue crucificado por nosotros. El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia estas palabras, pero su eficacia y su gracia provienen de Dios. Esto es mi Cuerpo, dice. Esta palabra transforma las cosas ofrecidas”.

    Y san Ambrosio dice respecto a esta conversión: “Estemos bien persuadidos de que esto no es lo que la naturaleza ha producido, sino lo que la bendición ha consagrado, y de que la fuerza de la bendición supera a la de la naturaleza, porque por la bendición la naturaleza misma resulta cambiada… La palabra de Cristo, que pudo hacer de la nada lo que no existía, ¿no podría cambiar las cosas existentes en lo que no eran todavía? Porque no es menos dar a las cosas su naturaleza primera que cambiársela”».

    Sigue diciendo el Catecismo de la Iglesia Católica: «El Concilio de Trento resume la fe católica cuando afirma: “Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación”».

    3. Omnipotencia de Dios
    El sacerdote ministerial predica la Palabra de Dios, presenta a Dios los dones de pan y vino, los inmola y los ofrece al transubstanciarlos en el Cuerpo y la Sangre del Señor, obrando en nombre y con el poder del mismo Cristo, de modo tal que, por sobre él sólo está el poder de Dios, como enseña Santo Tomás de Aquino: «El acto del sacerdote no depende de potestad alguna superior, sino de la divina», de tal modo, que ni siquiera el Papa, tiene mayor poder que un simple sacerdote, para la consagración del Cuerpo de Cristo: «No tiene el Papa mayor poder que un simple sacerdote».

    «Al mandar a los Apóstoles en la Última Cena: Haced esto en memoria mía (Lc 22,19; 1Cor 11,24.25), les ordena reiterar el rito del Sacrificio eucarístico de mi Cuerpo que será entregado y de mi Sangre que será derramada (Lc 22,19; 1Cor 11,24.25). Enseña el Concilio de Trento que Jesucristo, en la Última Cena, al ofrecer su Cuerpo y Sangre sacramentados: “a sus apóstoles, a quienes entonces constituía sacerdotes del Nuevo Testamento, a ellos y a sus sucesores en el sacerdocio, les mandó … que los ofrecieran”».

    Y esto por el poder divino, ya que existe «en la misma transformación, una selección que indica penetración extraordinaria; dentro de una misma cosa material hay algo que cambia y algo que permanece inmutable; además el cambio produce algo nuevo…». En la Divina Invocación, como llamaban muchos Santos Padres a la consagración, se da:

    1. Una selección: entre la substancia y los accidentes;
    2. Una penetración extraordinaria: distinguir ambos elementos, para que desaparezca uno y permanezca el otro;
    3. Algo nuevo aparece: el Cuerpo entregado y la Sangre derramada de Cristo, bajo especie ajena, o sea, sacramental.

    Por esto, la conversión del pan y del vino en la Misa, implica dificultades más grandes que respecto a la creación del mundo, como dice Santo Tomás de Aquino: «En esta conversión hay más cosas difíciles que en la creación, en la que sólo es difícil hacer algo de la nada. Crear, sin embargo, es propio de la Causa Primera, que no presupone nada para su operación. Pero en la conversión sacramental (de la Eucaristía) no sólo es difícil que este todo (el pan y el vino) se transforme en este otro todo (el Cuerpo y la Sangre de Cristo), de modo que nada quede del anterior, cosa que no pertenece al modo corriente de producir, sino que también queden los accidentes desaparecida la substancia…».

    Queridos hermanos y hermanas:
    Crezcamos siempre en la fe y el amor a Nuestro Señor presente en la Eucaristía. Estimemos por «justa y conveniente» la palabra exacta que expresa la conversión del pan y del vino: ¡Transubstanciación!, que debería sonar en nuestros oídos como música celestial.

    Y admiremos siempre el poder de Dios que allí se manifiesta, como lo hace el pueblo fiel que dice, con las palabras del Apóstol Tomás, después de ocurrida la transustanciación: ¡Señor mío y Dios mío! (Jn 20,28).

  • Autor: P. Carlos Miguel Buela, VE | Fuente: www.iveargentina.org – Catholic.net

    Comentarios al autor: carlosbuela@ive.org

    Ya se puede abortar en Chubut

    Posted: June 4th, 2010, by Matoga

    NOTIVIDA, 4 de junio de 2010- Chubut, Argentina

    Se publicó hoy en el Boletín Oficial Nº 10.996 de la provincia de Chubut la Ley XV Nº 14 que convierte a Chubut en la primera provincia argentina donde el aborto está garantizado por ley. A partir de hoy una chica de 14 años podrá solicitar que le practiquen un aborto y éste se realizará -en un plazo no mayor a 5 días- sin el conocimiento de sus padres. Si el médico se pusiera en contacto con los padres incumpliría “el deber de confidencialidad” y sería pasible de sanciones (Vid Notividas 692, 693, 694 y 695).

    La norma -a la que el Gobernador Das Neves, que se define como católico, calificó de “humanitaria”- introduce en las inconstitucionales excusas absolutorias del art. 86 del Código Penal, todos los casos de violación y el peligro para la salud psíquica de la gestante. La no exigencia de pruebas en el primer caso y los alcances difusos del segundo, provocan -en la práctica- la legalización del aborto a petición y en cualquier etapa gestacional.

    La próxima semana la Comisión de Asuntos Penales del Senado de la Nación comienza a debatir el tema y el antecedente de Chubut será, sin duda, la punta de lanza abortista.

    Cáritas Argentina convoca a construir un país sin excluidos

    Posted: June 3rd, 2010, by Matoga

    Afiche de la Colecta 2010 de CáritasBuenos Aires,3 Jun. 10 (AICA) El presidente de Cáritas Argentina, monseñor Fernando Bargalló, obispo de Merlo-Moreno, invitó una vez más a colaborar con la colecta anual de esa organización caritativa de la Iglesia, por realizarse los días 12 y 13 de junio en todo el país con el lema “Construyamos juntos una Patria sin excluidos”.

    Tras señalar que la campaña 2010 se enmarca “en un momento importante de nuestro caminar como Nación”, consideró que el Bicentenario patrio debe convocar a preguntarse “cuáles pasos nos faltan dar como sociedad para que cada una de las personas que habitamos en este bendito país podamos vivir este aniversario como verdadera celebración”.
    “La exclusión que aún persiste debe interpelarnos personal y comunitariamente. Si bien están en marcha procesos de asistencia que ayudan a paliar las necesidades más urgentes, necesitamos fortalecer el camino del consenso y del diálogo para revertir de manera estructural la dura realidad de miles de hermanos y hermanas que no pueden acceder al derecho de vivir dignamente. Es ésta una deuda pendiente que requiere el compromiso y la solidaridad de todos”, subrayó.
    Monseñor Bargalló desgranó luego el significado del lema: “Nos une en un propósito común: ‘construyamos’, apoyados firmemente en los cimientos que nos definen y nos identifican como Nación; ‘juntos’, porque es la única manera en que, más allá de las diferencias, se hacen realidad los grandes sueños”.
    “‘Una Patria’, porque Patria habla de la tierra en que nacimos y crecimos, de nuestros antepasados, de lo que hemos heredado. De recuperar la historia de muchos y muchas que sumaron su aporte, su esfuerzo, su dedicación personal, grupal, institucional. Una Patria a la cual Dios Padre colmó de recursos naturales para que a nadie le falte el pan de cada día y la mesa sobre la cual compartirlo”, explicó.
    El prelado hizo hincapié en el concepto “sin excluidos”, al asegurar que “la exclusión es aún más penosa y difícil de revertir que la carencia de lo básico. Es quedar afuera de un sistema social, de un espacio político, cultural, económico. Es estar al margen de las decisiones, de la participación, de las relaciones sociales, de las oportunidades de crecimiento. Es no tener derecho a un lugar en la sociedad, pasar a ser un sobrante o ‘desecho’, alguien invisible, alguien que no cuenta. Todos sabemos que, lamentablemente, en nuestro país, todavía son muchas las personas y familias que sobreviven inmersas en una situación de olvido y exclusión”.
    “La frase que completa el lema nos interpela de manera directa: ‘Tu aporte es necesario’. Porque sin duda, para construir juntos la Patria sin excluidos que anhelamos, es necesario hacerlo con el aporte de cada uno de nosotros. En este sentido, destacamos el invalorable papel de los medios de comunicación social, y el suyo propio en forma particular, porque contribuyen desde su tarea a la construcción del bien común”, concluyó.
    Formas de colaborar

    Además de la donación mediante sobres en parroquias, se puede colaborar durante todo el año llamando al 0810-222-74827 y por Internet a través de la página www.caritas.org.ar .
    También mediante un depósito en cheque o efectivo a nombre de Cáritas Argentina en la cuenta corriente del Banco Nación 038632/92, sucursal Plaza de Mayo. CBU 01105995-20000038632921, CUIT 30-51731290-4.
    Informes: (011) 4342-7936/8650 o comunicaciones@caritas.org.ar .+

    Aclaran que la Iglesia no apoya la unión civil

    Posted: June 2nd, 2010, by Matoga

    Mons. Antonio Marino, obispo auxiliar de La PlataBuenos Aires, 2 Jun. 10 (AICA) El boletín Notivida aclaró que la Iglesia no apoya la unión civil como alternativa o mal menor al proyecto de ley que pretende modificar el Código Civil para permitir “el matrimonio” entre parejas del mismo sexo y que estas parejas adopten.

    La publicación electrónica salió a decir esto tras la aparición de una nota periodística en la que se afirmaba que la Iglesia tiene una “pretensión de máxima” –que la iniciativa sea desestimada en el Senado-  y un “plan B” tendiente, según la nota publicada en el diario Clarín, a “apoyar la alternativa de la unión civil, que tiene sustento doctrinal católico en el principio moral ‘del mal menor’”.
    “Para iluminar esta difícil cuestión moral es necesario tener en cuenta los principios generales sobre la cooperación en acciones moralmente malas. Desde el punto de vista moral, nunca es lícito cooperar formalmente en el mal. Y aunque parezca una perogrullada, el mal menor antes que menor es mal”, subrayó Notivida, el portal cuyos editores son la licenciada Mónica del Río y el presbítero Juan Claudio Sanahuja.
    Asimismo, recalcó que “el objetivo de ‘máxima’ mencionado sería entonces la adhesión al Magisterio Auténtico, mientras que ‘el plan B’ sería la traición coyuntural al mismo Magisterio”.
    Notivida recordó además que el propio titular de la Comisión Episcopal para el Seguimiento Legislativo, monseñor Antonio Marino, obispo auxiliar de La Plata, reiteró que “los argumentos de fondo sobre el reconocimiento como ‘matrimonio’ a las uniones de personas del mismo sexo, se extienden también a los proyectos de ley que intentan una legalización de tales uniones a través de leyes de ‘unión civil’ o similares”.
    Lo que dice la Iglesia

    Acerca de las uniones homosexuales, monseñor Marino expresó en más de una oportunidad.
    INCONSTITUCIONALIDAD DE LOS PROYECTOS: La Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos con jerarquía constitucional reconocen al matrimonio como la unión de un varón y una mujer, como surge de:

    1. Declaración Universal de Derechos Humanos cuando reconoce “Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia.” (año 1948, art. 16.1).

    2. del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos donde se expresa “Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia” (año 1966, art. 23.2 ) y3. de la Convención Americana sobre Derechos Humanos cuando dice “Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia.” (año 1969, art. 17.2).
    Por tanto, las uniones de personas del mismo sexo no tienen título jurídico para requerir la tutela del Estado.
    MODIFICACIÓN SUSTANCIAL DE LA ORGANIZACIÓN SOCIAL: La reforma del matrimonio tal como está regulado en el Código Civil proyecta sus efectos sobre todo el ordenamiento jurídico y la sanción de una ley de estas características supondría la modificación de partes sustanciales del Código Civil y de otras numerosas normas vigentes, sin que se cuente con los estudios sobre las consecuencias de tales modificaciones. Por otra parte, los beneficios que se conceden legalmente al matrimonio fueron instituidos considerando su constitución por varón y mujer y sus funciones intransferibles en la transmisión de la vida y la educación de los hijos. Estas uniones de personas del mismo sexo no cumplen tales funciones ni generan esos beneficios.
    SOBRE LOS PROYECTOS DE UNIÓN CIVIL: Los argumentos de fondo sobre el reconocimiento como “matrimonio” a las uniones de personas del mismo sexo, se extienden también a los proyectos de ley que intentan una legalización de tales uniones a través de leyes de “unión civil” o similares. En estos casos, no se las puede equiparar al matrimonio, sin grave injusticia contra el bien común y el derecho de familia, en especial por la función pedagógica de la ley y por las diferencias esenciales existentes entre la unión estable y abierta a la vida de un varón y una mujer, que es el matrimonio, ya que las uniones de personas del mismo sexo, no se corresponden con la complementariedad sexual propia de la naturaleza humana.
    SE AFECTA EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO: La legalización de uniones de personas del mismo sexo vulnera el interés superior del niño, criterio rector de la Convención sobre los Derechos del Niño, pues incluye la pretensión de tener descendencia, ya sea naturalmente, por técnicas de procreación artificial o por adopción. En este sentido, el niño tiene derecho a crecer y desarrollarse en su dimensión psicosexual a partir de la complementariedad entre varón y mujer. Tal legalización altera los principios civiles que regulan la filiación matrimonial y sus presunciones. Los proyectos pretenden eliminar todas las leyes donde se habla de “padre” y “madre”. No puede experimentarse con los niños, máxime cuando se han señalado diversas consecuencias negativas que podrían derivar de la sanción de estos proyectos de ley.
    BAJA INCIDENCIA DE UNIONES HOMOSEXUALES Y DETERIORO DE LA UNIÓN HETEROSEXUAL: Sin perjuicio de los argumentos de fondo, cabe señalar que, en los países en los que se legalizó la unión de personas del mismo sexo como matrimonio apenas un 5% (o menos) de la totalidad de la población de orientación homosexual tiene interés en contraerlo, y una vez que lo contrae la unión tiene baja duración. Esto provoca la disminución de la tasa de matrimonios. Las personas de orientación homosexual una vez que tienen el matrimonio, no se casan; pero perjudican a las personas heterosexuales, y a la institución matrimonial: ya que después son menos los que quieren contraer matrimonio (tanto homosexuales, como heterosexuales).+

    Fiesta de Corpus Christi: convocatoria

    Posted: June 2nd, 2010, by Matoga

    Con una misa presidida por el obispo Jorge Lugones y la tradicional procesión por las calles del centro lomense, la Iglesia diocesana de Lomas de Zamora celebrará el sabado 5 la solemnidad de Corpus Christi (Cuerpo y Sangre del Señor).

    Será en la Plaza Grigera (frente a la catedral) desde las 15:30, donde se espera la presencia de autoridades oficiales y fieles de las 56 parroquias provenientes de los 6 partidos que integran la diócesis de Lomas (San Vicente, Pte. Perón, Ezeiza, Alte. Brown, Esteban Echeverría y Lomas)

    La celebración eucarística culminará, como todos los años, con la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento.

    Dos nuevas parroquias para la diócesis

    Posted: June 1st, 2010, by Matoga

    lunes, 31 de mayo de 2010 – Eclesia.info El 6 de junio, solemnidad de Corpus Christi, será erigida la parroquia Santísimo Sacramento en el Partido de Presidente Perón, al tiempo que el obispo Jorge Lugones pondrá en posesión de la misma a su primer párroco, monseñor Jose Garbuio.
    La misa de creación canónica de la parroquia está prevista para las 10.

    Ubicada en el Barrio San Roque, se levantará (su edificación aún no existe) en Av. San Roque y Espora, frente a la capilla homónima de éste barrio (foto abajo, gentileza de Alejandro Manzur); con 8 capillas comprenderá la zona oeste del Partido.
    En tanto, por la tarde de este domingo (a las 16) se creará la parroquia San Alberto Magno, ubicada en Ingeniero Budge (Cafayate, entre Homero y Euskadi)).

    La misma, que deja de ser capilla de San Francisco de Paula, será dirigida pastoralmente por el presbítero Eduardo Llama.

    De esta forma la diócesis de Lomas pasará a tener 59 comunidades parroquiales.

    Celibato no niega sexualidad ni libertad de sacerdotes, dice superior de seminario en Francia

    Posted: June 1st, 2010, by Matoga

    ROMA, 01 Jun. 10 / 01:29 am (ACI) En entrevista concedida al diario La Croix, el P. Luc Crepy, Superior del Seminario de Orléans en Francia, resaltó que la opción por el celibato en los sacerdotes no niega la recta vivencia de su sexualidad, que no se reduce a la genitalidad, y contribuye a vivir intensamente la libertad en el servicio a Dios y a los fieles

    En la entrevista dada a conocer por L’Osservatore Romano, el P. Crepy hizo una primera distinción: “primero que nada es necesario precisar que la sexualidad no se limita a su dimensión genital, y así la vida afectiva es bastante más vasta que la vida sexual, si bien además este ámbito es de evidente importancia”.

    Además, dijo luego, “en el seminario no nos interesa solo esta dimensión particular del futuro sacerdote, por más importante que sea, sino que se busca promover un desarrollo integral del futuro sacerdote, teniendo en cuenta el conjunto de la formación humana“.

    Con estas precisiones, el presbítero indicó algunas de las medidas concretas que se ponen en práctica con los sacerdotes, explicitadas por el Papa Juan Pablo II en la carta pastoral Pastor Dabo Bovis: atención a la vida comunitaria, reflexión sobre la sexualidad y desarrollo para la futura vida pastoral. “Se trata de unificar la propia vida, de integrar todas sus dimensiones“, explicó.

    Tras comentar que el sacerdote renuncia libremente a tener relaciones sexuales íntimas, así como lo hace un esposo al renunciar a otras mujeres y amar sólo a la suya, el P. Crepy resaltó que “para que todo tenga sentido es necesario aprender a renunciar“.

    Luego de precisar que “¡no se entra en el seminario sólo para permanecer célibes!”, el sacerdote señaló que “el celibato tiene sentido en una perspectiva más amplia, el servicio a la Iglesia, el amor por Cristo. ¿Cómo se inscribe este celibato en un proyecto de vida global? Si se considera como un grillete en los pies, entonces no funcionará. La pregunta que es necesario hacerse es ésta: ¿En el deseo de querer ser sacerdote, como se integran y asumen un sentido en el proyecto del sacerdocio el celibato y la renuncia que éste implica?”

    Seguidamente reiteró: “¡no porque se es sacerdote no se tiene una sexualidad! Es una opción de vida y un modo para darle sentido a la propia sexualidad en un proyecto que la trasciende sin negarla. En juego está el hecho de vivir la propia sexualidad en modo liberador: en la opción del celibato hay una dimensión de libertad. Pero, cuidado, la sexualidad, ya sea para un célibe o para una pareja, es un equilibrio que siempre debe construirse, en el curso de toda la vida”.

    Entre los retos para vivir una adecuada sexualidad en los sacerdotes, el Superior del Seminario de Orléans señaló que “cada época reelabora el asunto de la sexualidad. No es una cuestión puramente íntima y personal, como con frecuencia se cree. Es inducida por la cultura. Es cierto que en una sociedad muy erotizada, que valoriza la genitalidad en detrimento de una sexualidad más amplia, esto no es evidente. Se busca sobre todo una inmediatez que va contra la armonía sexual a largo plazo. Creo que la sexualidad es uno de los ambientes más interesantes pero más difíciles en los que se debe ejercitar la propia libertad”.

    El P. Crepy explicó luego diversos modos en los que se acompaña a los sacerdotes como los grupos de presbíteros que se reúnen regularmente, la guía espiritual de otro padre más experimentado, así como los encuentros con los obispos, para evitar la soledad de algunos que puede ser una experiencia difícil.

    “Un encuentro entre el obispo y todo joven sacerdote al término del primer año de ordenación puede ser oportuno, como también la atención constante de parte del vicario episcopal. Todo esto es indudablemente necesario para que los jóvenes sacerdotes, ante las dificultades inherentes a los primeros años del sacerdocio, no se queden solos“, concluyó.