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Cáritas Argentina busca coordinar la ayuda para Chile

Posted: March 2nd, 2010, by Matoga

Caritas ArgentinaBuenos Aires, 2 Mar. 10 (AICA) Cáritas Argentina anunció que buscará coordinar, junto a su par chilena, la ayuda solidaria a favor de Chile, al manifestarse unida al “profundo dolor” que vive el pueblo trasandino por el fortísimo terremoto que sacudió este fin de semana al país vecino.
“Durante estos días nos comunicamos con Cáritas Chile para brindarles nuestra cercanía y ponernos a disposición para colaborar en lo que necesiten, confiando que Jesús transforme nuestra solidaridad en signo de esperanza y de presencia amorosa en medio de tanto sufrimiento”, dijo el obispo argentino Fernando Bargalló, titular del organismo caritativo de la Iglesia.
Asimismo, informó que Cáritas Chile “está trabajando en coordinación con organismos gubernamentales y de la sociedad civil, e inició una campaña de donación de fondos y de alimentos no perecederos, destinados a las comunidades más impactadas”.
“La magnitud y profundidad de la catástrofe, que ha afectado más gravemente a las regiones con mayores índices de pobreza del país, ciertamente requerirá del apoyo de la familia de la Cáritas Regional e Internacional”, reconoció Lorenzo Figueroa, director de Cáritas Chile.
Ante esta situación y “asumiendo que la donación en dinero facilita el acceso y administración de los fondos desde el mismo lugar donde se realiza la asistencia”, Cáritas Argentina habilitó una cuenta bancaria destinada especialmente para este fin.
Se trata de la Cuenta corriente Banco Nación N 38632/92, sucursal Plaza de Mayo 0085, CBU 01105995-20000038632921, a nombre de Cáritas Argentina, CUIT 30-51731290-4.
Cáritas Argentina especificó además que acordó con su par chilena no enviar de momento donaciones en especie, para “direccionar la ayuda a las necesidades reales de la población”.
Por su parte, Cáritas de la Región América Latina y El Caribe y la red de Caritas Internationalis, enviarán en las próximas horas, previa confirmación de Chile, un equipo de rescatistas a la zona del terremoto.
Ese equipo estará integrado por el peruano Héctor Hanashiro, coordinador regional de Cáritas en el tema Medio Ambiente, Gestión de Riesgo y Emergencia, y Alistair Dutton, director humanitario de Caritas Internationalis, entre otros.+

Sismo en Chile: Acompañamiento espiritual y ayuda

Posted: March 2nd, 2010, by Matoga

Terremoto en ChileBuenos Aires, 2 Mar. 10 (AICA) Los obispos y los equipos de Pastoral Social de las diócesis patagónicas expresaron su “acompañamiento hecho oración, en este momento de dolor, junto a todos los hermanos y hermanas chilenos residentes en la Argentina, que están padeciendo la pérdida de vidas de sus seres queridos, de sus bienes materiales, de sus pueblos y ciudades, de la alteración de sus vidas”.

“No alcanzará seguramente ningún consuelo a tanta adversidad, y a veces la fe en estos casos se torna débil y poco consistente ante la pregunta del por qué”, reconocen en un comunicado conjunto las diócesis de Viedma, Neuquén, San Carlos de Bariloche, Alto Valle del Río Negro, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos y Esquel.
Tras indicar que “tanta catástrofe nos anuda la propia posibilidad de decirles algo”, aseguran que “sabemos que Dios emerge de entre las ruinas, y nos da esa fuerza para seguir caminando, y en eso los conocemos como un pueblo valiente que se rearma con esperanza para seguir celebrando la vida. Sepan que Dios está con nosotros y nunca nos abandona”.
“Reciban todo nuestro afecto, todos los hermanos y hermanas chilenos, en la forma de un gran abrazo fraterno y extendido a través de ustedes, que traspase los Andes; ojalá se nos den las oportunidades de ayudarlos más concretamente”.
“Que el Dios de la esperanza les brinde sosiego, algo de paz y tranquilidad en este momento de reconstrucción y rearmado de la propia vida”, concluye el comunicado.
Texto completo del comunicado
Misa en la catedral por el pueblo chileno

El próximo viernes 5 de marzo, a las 19, en la catedral metropolitana, el obispo de Avellaneda-Lanús y presidente de la Comisión Episcopal para las Migraciones y el Turismo, monseñor Rubén Frassia, presidirá una misa por el pueblo chileno.

“Esta Comisión -que coordina todas las actividades de los migrantes en nuestro país- ve la necesidad de hacer algo por la comunidad hermana y lo primero que propone es rezar por los difuntos, que produjo el terremoto del fin de semana, y dar ánimo a los sobrevivientes para que, con alto sentido de autoestima, puedan seguir adelante en la reconstrucción de la nación”, dijo el padre Sante Cervellín CS, secretario ejecutivo de la Comisión Católica Argentina para las Migraciones.

A la celebración eucarística fueron invitados el embajador de la República de Chile, Luis Maira Aguirre, los diferentes consulados y representantes de colectividades extranjeras residentes en nuestro país.
El obispo de Mar del Plata expresa solidaridad

El obispo de Mar del Plata, monseñor Juan Alberto Puiggari, expresó solidaridad con “nuestro pueblo hermano de Chile ante la terrible catástrofe sufrida”, y comprometió “su intensa oración y de toda la diócesis de Mar del Plata por las víctimas de este sismo, las familias y todo el pueblo chileno”.
Opus Dei: la hora de la caridad
El prelado del Opus Dei, monseñor Javier Echevarría, pidió que “se ofrezcan sufragios abundantes por los fallecidos en el trágico terremoto y maremoto que ha sacudido numerosas poblaciones de Chile”, y apenas conocida la noticia de la catástrofe, dijo: “rezo –y pido oraciones a quienes están conmigo– por las personas que hayan padecido algún daño físico, y también por las pérdidas materiales. Imploremos a Dios que no entre la desesperación en los que sufren”.

En esta situación de extrema necesidad, también animó especialmente “a que la gente joven colabore secundando lo que planeen las autoridades del país”, y pidió al Señor que sostenga a todos, también a los socorredores. Pensemos que es una ocasión muy propicia para dar cumplimiento al mandato de caridad que nos predicó Jesucristo”.
Oración y solidaridad de la A.C.A.

La Acción Católica Argentina y el Foro Internacional de Acción Católica expresaron su solidaridad con el pueblo chileno y convocaron a todos sus miembros a unirse en la oración y colaborar a través de Cáritas ante la dolorosa situación provocada por el fuerte sismo.

La entidad religiosa y el organismo internacional hicieron llegar al presidente de la Conferencia Episcopal Chilena, su cercanía y solidaridad en este momento de dolor de todo el pueblo chileno así como su disponibilidad en todo lo que necesiten en este momento de adversidad.

“Les pedimos entonces, que nos unamos en la oración al Padre misericordioso para que consuele y fortalezca a nuestros hermanos frente a esta situación tan dolorosa, así como también, que coordinemos acciones a través de Caritas para ayudar en todo lo que sea necesario”, exhortó a todos sus miembros el presidente de la A.C.A., Emilio Inzaurraga.

Finalmente, encomiendan a Chile y a Haití, a Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América, para que “sostenga en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos, a los heridos, a quienes han visto caer sus viviendas y acompañe la tarea de los que trabajan en la reconstrucción de las diversas ciudades”.
OMP: Acercarse al hermano chileno con la oración
El director nacional de las Obras Misionales Pontificias, presbítero Osvaldo Leone, exhortó a “acercarse a cada hermano chileno con la oración que sostiene y acompaña de cerca al que más sufre. Pongamos al lado de cada uno de los que han perdido sus seres queridos, su casa. Pongámonos al lado de aquellos que se sienten más solos y desamparados.

“En este mes de marzo, mes dedicado a San José, podemos poner bajo su protección a todos los hermanos chilenos que fueron afectados por el terremoto. Él ha vivido situaciones humanas muy difíciles de sobrellevar y confió, esperó y siguió creyendo que Dios sigue estando presente en medio de las más grandes oscuridades e incertidumbres”, subrayó.

El sacerdote pidió a “María, Nuestra Madre de Luján, que acompañe y consuele al pueblo chileno en este tiempo de prueba”.+

Intenciones de oración del Papa para el mes de marzo

Posted: March 1st, 2010, by Matoga

CIUDAD DEL VATICANO, 1 MAR 2010 (VIS).-La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de marzo es: “Para que la economía mundial se desarrolle según criterios de justicia y de equidad, teniendo en cuenta las exigencias reales de los pueblos, especialmente de los más pobres”.

Su intención misionera es: “Para que las Iglesias en África sean signo e instrumento de reconciliación y de justicia en todas las regiones del Continente”.

TRIUNFÓ LA VIDA!!!

Posted: February 27th, 2010, by Matoga

NOTIVIDA, 26 de febrero de 2010

Comodoro Rivadavia, Argentina

En un fallo memorable la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia rechazó el pedido de aborto. Los jueces afirmaron que, tal como reconoce la legislación vigente, el derecho a la vida es el primer derecho humano y que el art. 86 de Código Penal es inconstitucional.

Por Mónica del Río

La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia confirmó la sentencia de la jueza de Familia Verónica Daniela Robert y rechazó nuevamente el pedido de aborto que había hecho la madre de la adolescente de 15 años embarazada tras una violación (Vid Notividas: 651, 652, 653, 654, 655, 656, 658 y 660). La joven, que lleva 17 semanas de gestación, habría sido violada por el concubino de su madre. Las vejaciones y violaciones se habrían estado produciendo desde que tenía 11 años.

Los jueces de cámara Julio Alexandre y Fernando Nahuelanca consideraron que al autorizar el aborto se violaría irremediablemente el derecho a la vida de la persona por nacer.

Alexandre sostuvo que la legislación vigente garantiza el derecho a la vida y que el art. 86 del Código Penal que contiene dos excusas absolutorias para los casos de aborto es inconstitucional. De todos modos, el Código Penal exige para que operen las excusas absolutorias, que el peligro para la vida o la salud de la madre “no pueda ser evitado por otros medios” y no se ha probado en el expediente, afirmó el camarista, que el daño psíquico alegado para pedir el aborto no “pueda ser mitigado por otros medios”.

En el mismo sentido se expidió el Juez Nahuelanca que recordó que el art. 18 de la Constitución provincial garantiza el derecho “a la vida desde su concepción”.

El tercer miembro del Tribunal, la camarista Nélida Susana Melero votó en disidencia. La sentencia podría ser apelada ante el Superior Tribunal de Justicia de Chubut.

Hoy triunfó la Vida

Y el triunfo de la Vida es el triunfo de todos: de los que rezaron, de los magistrados actuantes, de los que están dispuestos a adoptar el bebé, de los que ofrecieron ayuda para la joven madre y su familia, de los que emitieron comunicados, de los que escribieron cartas de lectores, de los que mandaron mails, de los que informaron, de los que replicaron las noticias en sus medios, de los que las multiplicaron en las redes sociales. Es el triunfo de la militancia provida pero es también el triunfo de la sociedad en su conjunto porque –lo sepamos o no, lo busquemos o no- hoy hemos preservado la base de la convivencia humana: el derecho a la vida

Felicite a los magistrados

Para felicitar a los jueces que preservaron la salud de la joven madre y salvaguardaron la vida del hijo (la Jueza de familia Verónica Robert y los camaristas Julio Alexandre y Fernando Nahuelanca) pulse aquí

O ingrese en http://www.notivida.org/emails/AlertaAbortoComodoro2.html

Mutis

Posted: February 25th, 2010, by Matoga

Leo en Iglesia.info….

Uno de los vicios que ensombrece a las sociedades desarrolladas es la sensación de ser imprescindibles, de no delegar, de creernos el ombligo de un mundo al que pensamos observándonos constantemente.

Seguir leyendo…

Sobre el nuevo Misal Romano

Posted: February 24th, 2010, by Matoga

Dos artículos al respecto…

Explicación del obispado sobre el “Misal Romano Argentino”

Misal RomanoMorón (Buenos Aires), 24 Feb. 10 (AICA)

Por indicación del obispo de Morón, monseñor Luis Guillermo Eichhorn, la Oficina de Prensa de este obispado envió una nota en la que con el título de “Misal Romano Argentino” comunicaba que se estaba distribuyendo dicho misal, editado por la Conferencia Episcopal Argentina, y explicaba que contiene algunas modificaciones en el texto, aprobadas oportunamente por la Santa Sede, como el uso de “ustedes” en vez de “vosotros”, más conforme con el habla de nuestro pueblo y el de otros países de Hispanoamérica.

Durante el pasado mes de enero, mientras AICA se hallaba en receso, muchos lectores no tuvieron acceso a ese texto. Debido a su interés, reproducimos aquí la información que dimos el 28 de enero.

La nota del obispado de Morón

El nuevo misal -comienza diciendo la nota- es el resultado del trabajo de veinte años de un grupo de obispos junto a peritos en Liturgia, Biblia, teología y pastoral.
No fue sencillo poner en lenguaje actual textos en latín. Para los fieles, uno de los cambios más relevantes es el de las fórmulas de la consagración del pan y del vino, donde “ustedes” se utiliza en lugar de “vosotros”; y “por muchos”, en lugar de “por todos”.
Las palabras de la consagración del pan quedaron así: Tomen y coman todos de él, porque esto es mi cuerpo, que será entregado por ustedes”.

Y para el vino: “Tomen y bewban todos de él, porque este es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Hagan esto en conmemoración mía”.
“Ustedes”, cuenta con la aprobación del Santo Padre para el uso ordinario en Hispanoamérica, aunque las Conferencias Episcopales de Colombia y de Chile decidieron continuar usando el “vosotros”.
“Por muchos” en vez de “por todos”, es una directiva de la Congregación vaticana para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
El texto correspondiente a las palabras “pro multis”, entregada por la Iglesia a lo largo del tiempo y que constituye la fórmula usada en el Rito Romano desde los primeros siglos, en los últimos años ha sido traducida en algunos textos con el sentido interpretativo de “por todos”.
Es dogma de fe que Cristo murió en la cruz por todos los hombres y mujeres (cfr. Juan 11,52; 1 Corintios 5,14-15; Tito 2,11; 1 Juan 2,2). Sin embargo, hay muchos argumentos a favor de una traducción más precisa de la fórmula tradicional “pro multis”.
Por ejemplo, los Evangelios sinópticos (Mateo 26,28; Marcos 14,24) hacen una referencia específica a “muchos” (la palabra griega sería “polloi”) por los cuales el Señor está ofreciendo el Sacrificio. Estas palabras han sido remarcadas por algunos eruditos bíblicos relacionándolas con las palabras del profeta Isaías “Después de las penas de su alma, verá la luz y quedará colmado. Por sus sufrimientos mi siervo, el justo, justificará a muchos, y sus iniquidades cargará sobre sí”. (53,11-12). Es posible que los Evangelios hubiesen dicho “por todos” (por ejemplo, cfr. Lucas 12,41); pero, la fórmula de la narración de la institución dice “por muchos”, y estas palabras han sido fielmente traducidas por la mayoría de las versiones bíblicas modernas.
El Rito Romano en latín siempre ha dicho “pro multis” y nunca “pro ómnibus” en la consagración del cáliz.
Las anáforas de los distintos ritos orientales, sea el griego, el siríaco, el armenio, el eslavo, etc. contienen fórmulas verbales equivalentes al latín “pro multis” en sus respectivos idiomas.
La expresión “por muchos” deja abierta a la inclusión de cada uno de los seres humanos, pero refleja, además, el hecho de que esta salvación no es algo mecánico, sin el deseo o la participación voluntaria de cada uno. Cada persona es invitada a aceptar por la fe el don que le es ofrecido y a recibir la vida sobrenatural que es dada a los que participan del misterio, viviéndolo en sus vidas de modo tal, que sean parte del número de los “muchos” a los que se refiere el texto.
La nota concluye señalando que la nueva traducción entrará en vigencia a partir del primer domingo de Cuaresma de 2010 (21 de febrero).+

En la diócesis de San Luis se podrá seguir usando “vosotros”

Mons. Jorge Lona, obispo de San LuisSan Luis, 24 Feb. 10 (AICA) El obispo de San Luis, monseñor Jorge Luis Lona, dispuso que en esta diócesis los sacerdotes que prefieran optar por el uso del pronombre “vosotros”, podrán libremente hacerlo ya que la autorización para el uso de “ustedes” no significa la derogación del uso del pronombre personal “vosotros” y sus correspondientes formas verbales, pues ello requeriría otra “recognitio” de la Santa Sede, de la cual no se tiene conocimiento hasta la fecha.

La comunicación a los sacerdotes fue hecha por el vicario general, monseñor Armando Juan Conti.
Circular del Vicario General

Hallándose ausente de San Luis el Sr. Obispo Diocesano, me corresponde en mi carácter de Vicario General actuante en su reemplazo, hacer llegar a todos los sacerdotes la disposición que Mons. Jorge Luis Lona me ha comunicado con carácter urgente:

Ya iniciada la semana en que concluirá la “vacatio legis” para el uso en la celebración de la Santa Misa del nuevo Misal Romano y Leccionarios que han recibido la recognitio de la Santa Sede, se recuerda a todos los sacerdotes que debe ponerse en practica esa norma a partir del próximo 1er. Domingo de Cuaresma.
A ese efecto, ya se han puesto a disposición de los sacerdotes los ejemplares necesarios, desde el comienzo de este mes.
En cuanto a la derogación del uso del pronombre personal “vosotros” y sus correspondientes formas verbales, ello requeriría otra recognitio, de la cual no se tiene conocimiento hasta la fecha.
Por lo tanto, se dispone para la diócesis de San Luis, que todos los sacerdotes que prefieran optar por el uso del pronombre “vosotros”, podrán libremente hacerlo, mientras se mantenga la situación actual.
Sin nada que agregar de mi parte, lo saludo cordialmente en el Señor y su Madre Auxiliadora, Mons. Armando Juan Conti, Vicario General, diócesis de San Luis, 15 de febrero de 2010.+

Comunicado del Obispado de Comodoro Rivadavia

Posted: February 24th, 2010, by Matoga

NOTIVIDA, 24 de febrero de 2010

Comodoro Rivadavia, Argentina

A raíz de la delicada y grave situación planteada por la solicitud de un aborto para una joven violada en la ciudad de Comodoro Rivadavia (Vid Notividas Nº 651 al 656), la Comunidad Diocesana, encabezada por su Administrador Apostólico, Mons Virginio D. Bressanelli scj, difundió un comunicado.

La Diócesis ofrece su “acompañamiento cálido y comprensivo para la joven violada y su familia” en este momento “de dolor profundo”. Están dispuestos a “acompañar a la familia a lo largo del embarazo, nacimiento y ulterior acogida en su hogar natural o también, como alternativa posible, le ofrece el amor de muchas otras familias dispuestas a adoptar la criatura”.

Señalan que la dignidad de la persona humana “no depende de ninguna variable de evolución, de condición o de circunstancias en que llegó a la vida” y que “el aborto constituye un grave atentado a la vida humana, por el que se condena a muerte a quien no es culpable de nada”. “La muerte del niño por nacer -afirman- nunca resuelve el problema inicial, en este caso la violación. Lo único que se logra es sumar otro hecho doloroso”.

Manifiestan su preocupación porque “organismos y entidades que se constituyen para luchar en contra de la discriminación” niegan derechos fundamentales. Cuestionan la actuación del INADI mientras que apoyan al Comité de Bioética del Hospital Regional y a la Jueza de Familia Nº 3 de Comodoro Rivadavia, Dra. Verónica Daniela Robert que rechazó el pedido de aborto.

A continuación el texto completo del comunicado de la Diócesis de Comodoro Rivadavia:

LA VIDA SIEMPRE ES UN DON

– Como padre y pastor de la grey católica de este lugar quisiera ofrecer mis reflexiones a los fieles, a las personas de buena voluntad y a toda la sociedad, en torno a la delicada y grave situación planteada ante la solicitud de práctica de aborto para una joven violada en la ciudad de Comodoro Rivadavia

– En primer lugar quiero expresar mi acompañamiento cálido y comprensivo para la joven y su familia que viven un momento de dolor profundo y desesperante.

– Tan delicada situación requiere una adecuada respuesta de la sociedad para evitar que las decisiones en contexto de desesperación, provoquen daños aún mayores.

– La vida humana es un don precioso que comienza en el momento de la fecundación, tal como lo reconoce la ciencia médica y la legislación vigente. Allí comienza un nuevo ser con características e identidad genética propias, que es por tanto, sujeto de derechos.

– Sus derechos y su dignidad no dependen de ninguna variable de evolución, de condición o de circunstancias en que llegó a la vida.

– De esta forma queda claro que el aborto constituye un grave atentado a la vida humana, por el que se condena a muerte a quien no es culpable de nada. La condición de inocencia de la persona por nacer, muestra a las claras el desenfoque en el que se incurre: la muerte del niño por nacer nunca resuelve el problema inicial, en este caso la violación. Lo único que se logra es sumar otro hecho doloroso.

– Esta percepción del valor de la vida humana pertenece a la identidad cultural de nuestro pueblo. En efecto, nuestro pueblo valora la vida y la defiende, y sólo llega a plantearse el aborto acosado por la desesperación. Desde nuestra experiencia pastoral podemos constatar las traumáticas consecuencias que se desencadenan en la conciencia de las personas que han recurrido al aborto.

– Por eso nos preocupa que organismos y entidades que se constituyen para luchar en contra de la discriminación y a favor de la igualdad de derechos, pretendan que se alcancen dichos objetivos negando un derecho tan fundamental.

– Nos preocupa que se pretenda instalar en la sociedad la grave contradicción conceptual que considera el aborto como un derecho, cuando en realidad es exactamente lo contrario: la negación a alguien del derecho fundamental a la vida.

– El país ha sufrido mucho por el imperio de la muerte, como fácil solución de problemas emergentes. Hoy padecemos sus consecuencias. Darle cabida al aborto sería ahondar la herida de nuestra Nación, y agravar su enfermedad. El Estado, desde todas sus instituciones debe ser el garante de la vida, los derechos y la felicidad de todos.

– Por esta razón nos preocupa además que trate de negarse la consideración religiosa y espiritual que merece el caso, como lo hizo la representante de INADI en Chubut, argumentando que somos un estado laico. Las convicciones religiosas de la familia implicada en esta dolorosa situación no pueden ser ignoradas ya que también constituyen un derecho de las personas.

– Esta familia es creyente, hija de la Iglesia, cree en Jesucristo que es Dios de la vida y del amor. El, desde el misterio de la cruz y de la resurrección, toma parte en su sufrimiento y en esta terrible noche oscura por la que esta familia atraviesa. El le ofrece la fuerza para acoger con valentía el don de la vida inocente a pesar de las circunstancias en las que se gestó.

– La Iglesia se compromete a acompañar a la familia a lo largo del embarazo, nacimiento y ulterior acogida en su hogar natural o también, como alternativa posible, le ofrece el amor de muchas otras familias dispuestas a adoptar la criatura.

– Sentimos el deber de felicitar y sostener al Comité de Bioética del Hospital Regional y a la Jueza de Familia Nº 3 de Comodoro Rivadavia, Dra. Verónica Daniela Robert que, asumiendo su recomendación, se posicionó en defensa de la vida rechazando el pedido de aborto.

– Valoramos asimismo a los Medios (Diario “Crónica”, entre ellos) por su servicio no sólo de informar, sino de ampliar oportunamente los horizontes del debate de un tema tan delicado.

– La vida es un don. Su acogida es fuente de bendición para las personas y las sociedades. En este caso particular puede serlo para la comunidad de Comodoro Rivadavia, que proyecta su futuro con esperanza.

Comodoro Rivadavia, 23 de febrero de 2010.

Día del nacimiento de nuestra ciudad.

+ P. Virginio D. Bressanelli scj

Administrador Apostólico y

Comunidad Diocesana de Comodoro Rivadavia

Les puedo pedir un favor?

Posted: February 24th, 2010, by Matoga

En la actualidad, muchos nos siguen a través de Facebook y, a su ves tienen muchos amigos o, incluso, tienen grupos…

Los pueden invitar a leernos?

“…Yo quiero tener un millón de amigos, y así más fuerte poder cantar…”

Domingo de la Semana 2ª de Cuaresma. Ciclo C

Posted: February 23rd, 2010, by Matoga

«Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió»

Lectura del libro del Génesis 15, 5-12.17-18

«Y sacándole afuera, le dijo: “Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas”. Y le dijo: “Así será tu descendencia”. Y creyó él en Yahveh, el cual se lo reputó por justicia. Y le dijo: “Yo soy Yahveh que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra en propiedad”. Él dijo: “Mi Señor, Yahveh, ¿en qué conoceré que ha de ser mía?” Díjole: “Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón”.

Tomó él todas estas cosas, y partiéndolas por medio, puso cada mitad enfrente de la otra. Los pájaros no los partió. Las aves rapaces bajaron sobre los cadáveres, pero Abram las espantó. Y sucedió que estando ya el sol para ponerse, cayó sobre Abram un sopor, y de pronto le invadió un gran sobresalto. Y, puesto ya el sol, surgió en medio de densas tinieblas un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre aquellos animales partidos. Aquel día firmó Yahveh una alianza con Abram, diciendo: “A tu descendencia he dado esta tierra, desde el rió de Egipto hasta el Río Grande, el río Eufrates:»

Lectura de la carta de San Pablo a los Filipenses 3, 17-4,1

«Hermanos, sed imitadores míos, y fijaos en los que viven según el modelo que tenéis en nosotros. Porque muchos viven según os dije tantas veces, y ahora os lo repito con lágrimas, como enemigos de la cruz de Cristo, cuyo final es la perdición, cuyo Dios es el vientre, y cuya gloria está en su vergüenza, que no piensan más que en las cosas de la tierra.

Pero nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Señor Jesucristo, el cual transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene de someter a sí todas las cosas. Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, mi gozo y mi corona, manteneos así firmes en el Señor, queridos.»

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 9, 28b-36

«Tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.

Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: “Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía. Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: “Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle”. Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.»

Pautas para la reflexión personal

El vínculo entre las lecturas

Jesucristo en el Evangelio revela la plenitud de la Ley y de la Profecía apareciendo a los discípulos entre Moisés y Elías. Revela igualmente su propia plenitud que resplandece en su ser resplandeciente y transfigurado. En Jesucristo llega también a su plenitud el pacto, la promesa extraordinaria, hecha a Abraham (Primera Lectura). En la carta a los Filipenses[1], San Pablo nos enseña que la plenitud de Cristo es comunicada a los cristianos, ciudadanos del cielo, que «transformará nuestro miserable cuerpo en un cuerpo glorioso como el suyo».

La fe de Abraham

«Muchas obras buenas había hecho Abraham más no por ellas fue llamado amigo de Dios, sino después que creyó, y que toda su obra fue perfeccionada por la fe», nos dice San Cirilo. Tan grande fue su fe, que Abraham creyó contra toda esperanza que Dios le daría una descendencia numerosa. Por la fe había abandonado su patria, por la fe había soportado las más grandes aflicciones y penalidades; por la fe estaría dispuesto a renunciar a todo y hasta de sacrificar su único hijo. Por eso es llamado, como leemos en el Catecismo, de «padre de todos los creyentes»[2].

El singular ritual que hemos leído en la Primera Lectura se trata de un rito común entre los pueblos antiguos (ver Jer 34,18s). Al celebrar un pacto, los contrayentes pasaban por entre los animales sacrificados, dando con ello a entender que en caso de quebrantar uno el pacto, merecía la suerte de aquellos animales. Este rito era  común también en Roma y en Grecia. «La antorcha de fuego» que recorre el espacio intermedio entre las víctimas es símbolo de la presencia de Dios que cumple y sella el pacto.

Ante todo… ¿qué significa «transfiguración»?

La palabra «transfiguración», que da el nombre a este episodio, es la traducción de la palabra griega «metamorfo­sis», que significa «transformación». Los relatos que leemos en los Evangelios de San Marcos y San Mateo, no sabiendo cómo expresar lo que ocurrió, dicen literalmente que Jesús «se metamorfo­seó ante ellos». Pero San Lucas prefiere evitar la expresión para que no se piense que Jesús se transformó en otro; es lo que podría sugerir la palabra «metamorfosis». Lucas dice simplemente que «el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos se volvieron de un blanco fulgurante». Por ese mismo motivo, cuando traducimos esa expresión de los relatos de Marcos y Mateo, decimos que Jesús «se transfiguró ante ellos». De aquí el nombre Transfiguración.

«Ocho días después de estas palabras…»

Lo primero que nos llama la atención es que la lectu­ra comience con la segunda parte del versículo 28, y se nos despier­ta la curiosidad por saber qué dice la primera parte. El versículo completo dice: «Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, Jesús tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar». Ahora mayor es nuestra curio­sidad por saber qué ocurrió ocho días antes y cuáles fueron las palabras que dijo Jesús en esa ocasión. Por medio de esta cronología tan precisa, el mismo  evangelista sugiere vincular la Transfigura­ción con lo ocurrido antes.

Ocho días antes había tenido lugar el episodio de la profesión de fe de Pedro (ver Lc 9, 18-21). Es interesante ver cómo el relato mencionado es introducido por San Lucas de manera análoga: «Sucedió que mientras Jesús estaba orando a solas, se hallaban con Él los discípulos y Él les pregun­tó: ‘¿Quién dice la gente que soy yo?». Los apóstoles citan diversas opiniones que flotaban en el ambiente; sin embargo Pedro, en representación de todos dice: «El Cristo de Dios». Dicho en castellano habría que leerlo: «El Ungido de Dios». Lo que Pedro quiere decir es que, según ellos, Jesús es el «Ungido[3]» (Mesías), el hijo de David prometido por Dios a Israel para salvar al pueblo.

«Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle»

Sin embargo esa noción era insuficiente ya que «ocho días después…» los apóstoles van a escuchar ¡qué dice Dios mismo sobre Jesús! Esta es la idea central de la Transfigura­ción. «Y vino una voz desde la nube que decía: ‘Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle’». Con estas palabras -corroboradas por el hecho mismo de la Transfiguración de Jesús- Dios nos revela la iden­tidad de Jesús. La nube nos hace recordar otra gran manifestación de Dios a su pueblo, esa vez en el monte Sinaí cuando les dio el decálogo. Dios dijo a Moisés: «Mira: voy a presentarme a ti en una densa nube para que el pueblo me oiga hablar contigo, y así te dé crédito para siempre» (Ex 19,9).

El título «mi Elegido», dado por Dios, informa a los apóstoles que Jesús es el hijo de David, el Salvador que esperaban. En efecto, Dios usa los términos del Salmo 89 que, aunque dichos en tiempos verba­les preté­ritos, se entendían referidos a un David futuro, a un Ungido (Mesías) por venir (ver Sal 89,4.21). La voz de la nube declara que ese Elegido es Jesús. Por otro lado, la voz ha decla­rado que éste mismo es su Hijo. Quiere decir que ha sido engendrado por Dios y posee en plenitud su misma naturale­za divina, es decir, que es Dios verdadero. Por tanto, sólo en Jesús todo otro hombre o mujer puede ser «elegido» y sólo en él puede ser adopta­do como hijo de Dios. Noso­tros estamos llamados a ser hijos de Dios en el Hijo; somos hijos de Dios en la medida en que estemos incor­porados a Cristo por el Bautis­mo y los demás sacramentos, sobre todo, por nuestra parti­cipación en la Eucaristía.

La alegría de la oración

El relato se abre diciendo que «Jesús tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago y subió al monte a orar. Y sucedió que mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió…». El evangelista quiere subrayar que el hecho ocurrió dentro de la oración de Jesús. Él subió al monte para orar. Y en medio de la oración fue rodeado de una luz fulgurante. Viendo los após­toles a Jesús orar y revelar ante ellos su gloria exclaman: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para tí, otra para Moisés y otra para Elías». El Evangelio agrega que Pedro «no sabía lo que decía». Pero una cosa él sabía bien: que era bueno estar allí ante esa visión de Cristo. Podemos concluir que, si al revelar Jesús un rayo de su divinidad nos entusiasma de esa manera y nos llena de una alegría tan total, ¡qué será cuando lo veamos cara a cara! (ver 1Cor 13,12; 1Jn 3,2).

«Ciertas palabras…»

No nos hemos olvidado que hemos mencionado que la Transfiguración ocurrió ocho días después de la profesión de Pedro y de «ciertas palabras…» de Jesús. Esas palabras fueron el primer anuncio de su pa­sión. Inmediatamente después de la profesión de Pedro, Jesús comenzó a decir: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado… ser matado, y al tercer día resucitar» (Lc 9,22). Estas palabras tienen relación estrecha con la Transfiguración, pues enuncian el tema que trataban Moisés y Elías con Jesús: «Conversa­ban con él… Moisés y Elías, los cuales apare­cían en gloria y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén». Los após­toles eran reacios a en­frentar el tema de la pasión, pues no concebían que Jesús, reconocido como «la fuerza salvadora» suscitada por Dios, tuviera que sufrir y ser muerto; Moisés y Elías, en cam­bio, hablaban del desenlace que tendría el camino de Jesús en Jerusalén como de su mayor título de gloria. Ellos comprendían que por medio de su pasión Jesús llevaría hasta el extremo el amor a su Padre y a los hombres, pues por su muerte en la cruz daría la gloria debida a su Padre y obtendría para los hombres la redención del pecado.

Una palabra del Santo Padre:

«”El Señor Jesucristo transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa” (Flp 3,21). Estas palabras de San Pablo que hemos escuchado en la segunda lectura de la liturgia de hoy, nos recuerdan que nuestra verdadera patria está en el cielo y que Jesús transfigurará nuestro cuerpo mortal en un cuerpo glorioso como el suyo. El Apóstol comenta así el misterio de la Transfiguración del Señor que la Iglesia proclama en este segundo Domingo de Cuaresma. En efecto, Jesús quiso dar un signo y una profecía de su Resurrección gloriosa, en la cual nosotros estamos llamados también a participar. Lo que se ha realizado en Jesús, nuestra Cabeza, tiene que completarse también en nosotros, que somos su Cuerpo.

Éste es un gran misterio para la vida de la Iglesia, pues no se ha de pensar que la transfiguración se producirá sólo en el más allá, después de la muerte. La vida de los santos y el testimonio de los mártires nos enseñan que, si la transfiguración del cuerpo ocurrirá al final de los tiempos con la resurrección de la carne, la del corazón tiene lugar ya ahora en esta tierra, con la ayuda de la gracia. Podemos preguntarnos: ¿Cómo son los hombres y mujeres “transfigurados”? La respuesta es muy hermosa: Son los que siguen a Cristo en su vida y en su muerte, se inspiran en Él y se dejan inundar por la gracia que Él nos da; son aquéllos cuyo alimento es cumplir la voluntad del Padre; los que se dejan llevar por el Espíritu; los que nada anteponen al Reino de Cristo; los que aman a los demás hasta derramar su sangre por ellos; los que están dispuestos a darlo todo sin exigir nada a cambio; los que -en pocas palabras- viven amando y mueren perdonando».

Juan Pablo II. Homilía del Domingo 11 marzo de 2001

Vivamos nuestro Domingo a lo largo de la semana.

1. ¿Cómo estoy viviendo mi vida de oración en esta Cuaresma? ¿Qué medio he colocado para mejorarla?

2. ¿Qué voy hacer para acoger la invitación del Santo Padre a ser «hombres y mujeres transfigurados»?

3. Leamos en el Catecismo de la Iglesia Católica los numerales: 551 – 556.


[1] Pablo fundó la iglesia de Filipos, la primera de Europa, alrededor del año 50. La carta a los filipenses la escribió desde la prisión, hallándose posiblemente en Roma en los años 61 a 63. Pablo les agradece los obsequios enviados y les explica su situación alentándolos en la fe. A pesar del sombrío trasfondo de la prisión, la carta está llena de alegría y esperanza en el Señor.

[2] Ver Catecismo de la Iglesia Católica 144 – 147.

[3] Ver Catecismo de la Iglesia Católica, 436-440.

El domingo entra en vigencia la nueva edición del Misal Romano

Posted: February 19th, 2010, by Matoga

Nueva edición del Misal RomanoBuenos Aires, 19 Feb. 10 (AICA) El próximo domingo, primero de Cuaresma, entra en vigencia la nueva edición del Misal Romano y los Leccionarios, cuya novedad es que contiene algunas modificaciones en el texto, aprobadas oportunamente por la Santa Sede, como el uso de “ustedes” en vez de “vosotros”, una locución más conforme con el habla de nuestro país y otros países de Hispanoamérica. Uno de los cambios más relevantes es el de las fórmulas de la consagración del pan y del vino, donde además del cambio de “ustedes” en lugar de “vosotros”, se dirá “por muchos”, en lugar de “por todos”.

El secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Enrique Eguía Seguí, obispo auxiliar de Buenos Aires, hizo público hoy el decreto, firmado por el cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y presidente de la CEA, sobre la nueva edición del misal Romano y los Leccionarios.
Decreto de la Conferencia Episcopal Argentina

Visto que la Comisión Episcopal de Liturgia de la CEA, en fraterna colaboración con las Conferencia Episcopales de Chile, Paraguay y Uruguay, han concluido la traducción de los libros litúrgicos que seguidamente se indican; que tales versiones al idioma castellano usual en el Cono Sur de América Latina han recibido la correspondiente recognitio por parte de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos de la Santa Sede;
Considerando lo que fuera aprobado por la 97ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina en su Resolución Nº 11 respecto a la fecha de promulgación del Misal Romano y la culminaciópn del tiempo de “vacatio legis” para el uso del mismo;
Establezco que la versión castellana del Misal Romano (3ª editio typica) y la correspondiente a los Leccionarios completos (volúmenes I al IV), promulgados el 15 de agosto de 2009, Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, habrán de utilizarse para la celebración de la Santa Misa a partir del 21 de febrero de 2010, Primer Domingo de Cuaresma.
Dado en Buenos Aires, a los tres días del mes de febrero del año del Señor de dos mil diez.+

Miércoles de Ceniza: Mañana se inicia la Cuaresma

Posted: February 16th, 2010, by Matoga

Miércoles de CenizaBuenos Aires, 16 Feb. 10 (AICA) Mañana, con el miércoles llamado “de Ceniza”, comenzará la Cuaresma, período de 40 días en el cual los cristianos se dedican a la oración, la penitencia y los actos de caridad y misericordia, como preparación para celebrar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Ese día se efectúa el rito de la imposición de la ceniza en la cabeza de los fieles, con las palabras: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”.
Durante estos días la liturgia adopta el color morado para las celebraciones, símbolo de la austeridad cuaresmal.
Ayuno y abstinencia
El miércoles de Ceniza es uno de los dos días del año -el otro es el Viernes Santo- en que los cristianos, de los 18 a los 60 años, hacen ayuno y abstinencia. El ayuno consiste en hacer una sola comida importante en el día, que puede ser el almuerzo o la cena. La abstinencia, desde los 14 años, es la privación de carne y sus derivados en las comidas del día, o de bebidas alcohólicas. Esta abstinencia puede reemplazarse por una obra de caridad, o por una práctica de piedad.
La Cuaresma
Es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para preparar la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirse de los pecados y cambiar para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.
La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo, con la misa vespertina de la Cena del Señor. El color litúrgico es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo invita a cambiar de vida. La Iglesia invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. También para vivir una serie de actitudes cristianas que ayudan a parecerse más a Jesucristo.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, se busca desterrar del corazón el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen al amor a Dios y a los hermanos. También se aprende a conocer y apreciar la Cruz de Jesús.
Su duración está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estadía de los israelitas en Egipto.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de Oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en Occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.
Semana Santa
Durante la Semana santa, la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén.
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, que este año se celebra el 28 de marzo.
El Jueves Santo, a partir de la misa vespertina «en la Cena del Señor», comienza el Triduo pascual, que continúa durante el Viernes de la Pasión del Señor y el Sábado Santo, y tiene su centro en la Vigilia Pascual y acaba con las Vísperas del domingo de Resurrección.
En 2010 las fechas de Semana Santa Son:
Domingo de Ramos: 28 de marzo.

Jueves Santo: 1 de abril

Viernes Santo: 2 de abril

Sábado Santo: 3 de abril

Domingo de Pascua o de Resurrección: 4 de abril.
Normas para preparar y celebrar las fiestas pascuales
El 16 de enero de 1988, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, envió a todos los obispos del mundo una carta circular, firmada por el entonces prefecto, el cardenal Pablo Agustín Mayer, en la que se daban nuevas normas para la preparación y celebración de la Semana Santa y la Pascua.
El texto completo del documento se encuentra disponible en el sitio de AICA y se puede acceder ingresando aquí.+

Domingo de la Semana 1ª de Cuaresma. Ciclo C

Posted: February 16th, 2010, by Matoga

«El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras fue tentado»

Lectura del libro del Deuteronomio 26, 4-10

«El sacerdote tomará de tu mano la cesta y la depositará ante el altar de Yahveh tu Dios. Tú pronunciarás estas palabras ante Yahveh tu Dios: “Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servidumbre. Nosotros clamamos a Yahveh Dios de nuestros padres, y Yahveh escuchó nuestra voz; vio nuestra miseria, nuestras penalidades y nuestra opresión, y Yahveh nos sacó de Egipto con mano fuerte y tenso brazo en medio de gran terror, señales y prodigios. Nos trajo aquí y nos dio esta tierra, tierra que mana leche y miel Y ahora yo traigo las primicias de los productos del suelo que tú, Yahveh, me has dado”. Las depositarás ante Yahveh tu Dios y te postrarás ante Yahveh tu Dios.»

Lectura de la carta de San Pablo a los Romanos 10, 8-13

«Entonces, ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra: en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de la fe que nosotros proclamamos. Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para conseguir la justicia, y con la boca se confiesa para conseguir la salvación. Porque dice la Escritura: Todo el que crea en él no será confundido. Que no hay distinción entre judío y griego, pues uno mismo es el Señor de todos, rico para todos los que le invocan. Pues todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.»

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 4, 1-13

«Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan”. Jesús le respondió: “Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre”. Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; y le dijo el diablo: “Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. Si, pues, me adoras, toda será tuya”. Jesús le respondió: “Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto”.

Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden. Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le respondió: “Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios”. Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.»

Pautas para la reflexión personal

El vínculo entre las lecturas

La mejor (y por qué no decir la única) manera de superar la prueba del desierto de la vida y las tentaciones del demonio es no apartarse de Dios (Evangelio). Es confesar y creer en Jesús con el corazón y con los labios, en nuestro interior y en nuestra vida cotidiana (Segunda Lectura). Jesucristo es la imagen fiel del Padre e Hijo del único Dios verdadero que liberó de la esclavitud a su pueblo (Primera Lectura), y que salva a todo aquel que invoca su nombre. Pues: «con el corazón se cree para conseguir la justicia, y con la boca se confiesa para conseguir la salvación» (Rom 10,10).

La Cuaresma

En el Evangelio de este Domingo, Lucas nos relata las tentaciones de Jesús en el desierto. La figura de Jesús que vuelve de su bautismo en el Jordán y durante cuarenta días es conducido el Espíritu a través del desierto inhóspito sin probar alimento, abre el pórtico del tiempo litúrgico de la Cuaresma o cuarentena que hemos iniciado el miércoles de Ceniza. El número cuarenta (40) tiene un fuerte significado simbólico ya que sirve para expresar un periodo (días, noches o años) de presencia, de acción y revelación de Dios en la vida y en el mundo de los hombres.

Así vemos en algunos pasajes como: la duración del diluvio, permanencia de Moisés antes de recibir las tablas de la Ley, la marcha de Israel por el desierto, el camino de Elías hasta el Horeb, el plazo de Jonás a los ninivitas para su conversión, el lapso para las apariciones de Jesús Resucitado antes de su Ascensión y, ahora, ayuno y tentaciones de Jesús en el desierto.

Al iniciarse la Cuaresma, nuevamente nos concede Dios un tiempo de gracia y de con­versión. La Cuaresma es uno de los tiempos fuertes de la vida de un cristiano; es un tiempo que se nos ofrece para detenernos a consi­derar cuáles son los valores que mueven nuestra vida, cuáles son las cosas que nos afanan. El precepto principal del cristiano, el que resume toda la ley de Dios, dice: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón» (Mt 22,37); y Jesús nos dio un criterio claro para examinar el cumplimiento de ese precepto principal: «Donde está tu tesoro allí está tu cora­zón» (Mt 6,21). Debemos preguntar­nos enton­ces dónde está nuestro tesoro, qué es lo que acapara nuestra atención, lo que consume nuestro tiempo y nuestras energías; y si, como consecuen­cia de este examen, descubriéramos que esa realidad es algo distinto que Jesucristo entonces debe­mos iniciar un proceso de conversión, de cambio de rumbo.

Las obras cuaresmales (limosna, ayuno y oración) son las que demuestran que nuestro corazón es todo de Dios; pues consisten en rechazar la seducción de las riquezas por medio de la limosna, en rechazar los placeres ilícitos y comodidades de esta vida por medio del ayuno y de la moderación en el uso de los bienes materiales, y en rechazar nuestro espíritu de suficiencia y autonomía por medio de la oración. Así demostramos que amamos a Dios más que el dinero, más que nuestra propia vida y que Él ocupa todo nuestro pensamien­to y mundo interior.

Las tres tentaciones

Observemos más de cerca cada una de las tenta­cio­nes y veamos en qué forma nos enseña Jesús a ven­cer nuestras propias tentaciones. Pero… ¿qué tentación podía sufrir Jesús? No necesitamos hacer profundas elucubraciones para respon­der a esta pregunta, pues la respuesta está explícita en el Evangelio. Al cabo de los cuarenta días sin comer nada, tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que esta piedra se convierta en pan». Jesús es el Hijo de Dios y tenía poder para convertir esa piedra en pan; pero si lo hubiera hecho, habría sido infiel a su misión de abrazar verdaderamente la condición humana con sus carencias y limitaciones, siendo una de las más evidentes precisamente el hambre. Jesús sentía el grito de su natu­raleza humana que lo urgía a apagar el hambre.

Pero en esa circunstancia no había más modo de hacerlo que faltar a la misión encomendada por su Padre. Y esto fue lo que le sugirió el diablo. Dejando en evidencia que ama a Dios con todo su corazón de hombre, Jesús acepta padecer el hambre antes que desobedecer a Dios. Hace propia la voluntad de Dios y rechaza la sugerencia del diablo, citando la Escri­tu­ra: «No sólo de pan vive el hombre».

En seguida el diablo tienta a Jesús con la posesión de las riquezas. Le muestra todos los reinos de esta tierra y le dice: «…porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. Si me adoras todo será tuyo». En algo tiene razón el diablo – como en toda seducción- en que la gloria de este mundo es suya. Quien ambiciona la gloria de este mundo, para poseerla, tiene que, olvidándose de Dios, abrirse a la acción del diablo, pues a él pertenece esta gloria y él la da a quien él quiere. Por eso Jesús lo llama el  «príncipe de este mun­do». Jesús rechazó la tenta­ción citando el primer mandamiento de la ley de Dios: «Adora­rás al Señor tu Dios y sólo a El darás culto». ¡El diablo quiere hacerse adorar por Jesús! ¡Hay que ser muy atrevido para esto!

En la tercera tentación nuevamente el diablo sugiere a Jesús hacer alarde de su condición divina. Lo lleva al alero del templo y le dice que se tire porque «…A sus ángeles te encomendará para que te guarden…». Jesús rechaza la tentación, pero deja en claro, de todas maneras, que Él es el Señor Dios. En efecto, responde al diablo: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios».

Jesús nos enseña el modo de resistir las tentacio­nes y de cum­plir con el Plan de Dios. Si somos dóciles, como fue Jesús, y nos dejamos conducir por el Espíritu de Dios, seremos verdade­ra­mente «hijos de Dios». San Pablo ciertamente tenía en mente este episodio cuando escribe: «Todos lo que se dejan conducir por el Espíritu de Dios son hijos de Dios». Y agrega: «Si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con Él, para ser también con Él glorificados» (Rom 8,14.17).

¿Quién es el tentador y que puede hacernos?

Tal vez uno de las verdades de fe que confunde a mucha gente es la existencia del demonio y su acción en el mundo. El demonio es un ser real y concreto, creado bueno por Dios, de naturaleza real y espiritual e invisible, que por su pecado se apartó de Dios y se convirtió en un ser «perverso y pervertidor» en su misma esencia.

¿Qué nos puede hacer el demonio? Lo primero que hay que tener en cuenta es que el demonio puede perturbarnos con las limitaciones (y capacidades) que tiene por ser una criatura angelical. Como dice San Agustín, el demonio es como un gran perro encadenado, que acosa, que mete mucho ruido, pero que solamente muerde a quienes se le acercan demasiado.

Sin embargo el demonio sí puede tener un cierto poder sobre nosotros  que puede ser fatal. No puede alcanzar directamente nuestra inteligencia y voluntad, facultades completamente espirituales y accesible sólo a Dios, pero puede, con sus poderes, afectar nuestros sentidos externos como la vista,  el tacto, el oído, y nuestros sentido internos como la memoria, la fantasía y la imaginación.

Ninguna muralla, ninguna puerta blindada, ningún guardaespaldas es capaz de impedir la influencia de Satanás sobre la memoria o la fantasía de un hombre. Sin embargo la sugestión del demonio nunca alcanzará, solamente de modo indirecto, nuestra inteligencia y nuestra voluntad. Es decir tener dominio y control sobre la memoria e imaginación es guardar «la puerta y la entrada del alma»[1]. Es tener en jaque al demonio.

Una palabra del Santo Padre:

«Con el sugestivo rito de la imposición de la Ceniza, inicia el tiempo de la Cuaresma, durante el cual la liturgia renueva en los creyentes el llamamiento a una conversión radical, confiando en la misericordia divina. El tema de este año – “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5) – ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la condición de los niños, que también hoy en día el Señor llama a estar a su lado y los presenta como ejemplo a todos aquellos que quieren ser sus discípulos. Las palabras de Jesús son una exhortación a examinar cómo son tratados los niños en nuestras familias, en la sociedad civil y en la Iglesia.

Asimismo, son un estímulo para descubrir la sencillez y la confianza que el creyente debe desarrollar, imitando al Hijo de Dios, el cual ha compartido la misma suerte de los pequeños y de los pobres. A este propósito, Santa Clara de Asís solía decir que Jesús, “pobre fue acostado en un pesebre, pobre vivió en el siglo y desnudo permaneció en el patíbulo” (Testamento, Fuentes Franciscanas, n. 2841).

Jesús amó a los niños y fueron sus predilectos “por su sencillez, su alegría de vivir, su espontaneidad y su fe llena de asombro” (Ángelus, 18.12.1994). Ésta es la razón por la cual el Señor quiere que la comunidad les abra el corazón y los acoja como si fueran Él mismo: “El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe” (Mt 18,5). Junto a los niños, el Señor sitúa a los “hermanos más pequeños”, esto es, los pobres, los necesitados, los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, los enfermos y los encarcelados. Acogerlos y amarlos, o bien, tratarlos con indiferencia y rechazarlos, es como si se hiciera lo mismo con Él, ya que Él se hace presente de manera singular en ellos».

Juan Pablo II. Mensaje para la Cuaresma 2004

Vivamos nuestro Domingo a lo largo de la semana.

1. ¿Cómo voy a vivir lo que la Santa Madre Iglesia recomienda para este tiempo: la limosna el ayuno y la oración? Pongamos medios muy concretos.

2. ¿Cómo puedo vivir la Cuaresma en mi familia?

3. Leamos en el Catecismo de la Iglesia Católica los numerales: 386 – 395. 1168-1173.


[1] San Juan de la Cruz, Subida al Monte Carmelo.

Retomando el conatacto

Posted: February 13th, 2010, by Matoga

Después de unos días de vacaciones,  retomo el contacto diario con ustedes.

Aprovecho este nuevo contacto para compartirles parte de mis experiencias durante las vacaciones.

Este año disfrutamos nuestro descanso en Mar del Sur (un “pueblito” – no se enojen los Amigos -  costero a 16 Km de Miramar en la provincia de Buenos Aires, Argentina) me encanta el lugar…

En la celebración de su aniversario (4 de febrero) Lala, mi esposa, fue invitada a cantar… (les debo el vídeo, que subiré más adelante….)

De las cosas que más llamaron mi atención es cómo la gente (son minoría, molesta, pero minoría, por suerte) ignora las leyes… Empezaré por hablar de aquellos que, sabiendo que está prohibido ingresar en la playa con vehículos, ignoran la prohibición, destruyendo los letreros e ingresando…. No voy a hablar de los que dejan que menores conduscan cuatri ciclos sin patente y sin usar casco….

También quiero comentarles de quienes evaden día a día los impuestos, evitando entregar las facturas que, por ley deberían con todo tipo de argumentos hasta llegar a la pelea…

Rezo por toda esta fauna despreciable, y por mi, que no los tolero… Que es Señor les de a ellos la capacidad de pensar en el prójimo y amarlo; y a mi, paciencia…

Si vos, querido lector, sos parte de ellos, reflexiona….

Mensaje del santo padre para la cuaresma 2010

Posted: February 8th, 2010, by Matoga

CIUDAD DEL VATICANO, 4 FEB 2010 (VIS).-Se ha publicado hoy el Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma 2010. El texto, fechado el 30 de octubre de 2009, lleva por título la siguiente afirmación de San Pablo en su Carta a los Romanos: “La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo”. Sigue el documento íntegro en su versión española:

“Cada año, con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia nos invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas. Este año quiero proponeros algunas reflexiones sobre el vasto tema de la justicia, partiendo de la afirmación paulina: La justicia de Dios se ha manifestado por la fe en Jesucristo (cf. Rm 3,21-22).

Me detengo, en primer lugar, en el significado de la palabra “justicia”, que en el lenguaje común implica “dar a cada uno lo suyo” – “dare cuique suum”, según la famosa expresión de Ulpiano, un jurista romano del siglo III. Sin embargo, esta clásica definición no aclara en realidad en qué consiste “lo suyo” que hay que asegurar a cada uno. Aquello de lo que el hombre tiene más necesidad no se le puede garantizar por ley. Para gozar de una existencia en plenitud, necesita algo más íntimo que se le puede conceder sólo gratuitamente: podríamos decir que el hombre vive del amor que sólo Dios, que lo ha creado a su imagen y semejanza, puede comunicarle. Los bienes materiales ciertamente son útiles y necesarios (es más, Jesús mismo se preocupó de curar a los enfermos, de dar de comer a la multitud que lo seguía y sin duda condena la indiferencia que también hoy provoca la muerte de centenares de millones de seres humanos por falta de alimentos, de agua y de medicinas), pero la justicia “distributiva” no proporciona al ser humano todo “lo suyo” que le corresponde. Este, además del pan y más que el pan, necesita a Dios. Observa san Agustín: si “la justicia es la virtud que distribuye a cada uno lo suyo… no es justicia humana la que aparta al hombre del verdadero Dios” (De Civitate Dei, XIX, 21).

“El evangelista Marcos refiere las siguientes palabras de Jesús, que se sitúan en el debate de aquel tiempo sobre lo que es puro y lo que es impuro: “Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre… Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas” (Mc  7,15. 20-21). Más allá de la cuestión inmediata relativa a los alimentos, podemos ver en la reacción de los fariseos una tentación permanente del hombre: la de identificar el origen del mal en una causa exterior. Muchas de las ideologías modernas tienen, si nos fijamos bien, este presupuesto: dado que la injusticia viene “de fuera”, para que reine la justicia es suficiente con eliminar las causas exteriores que impiden su puesta en práctica. Esta manera de pensar -advierte Jesús- es ingenua y miope. La injusticia, fruto del mal, no tiene raíces exclusivamente externas; tiene su origen en el corazón humano, donde se encuentra el germen de una misteriosa convivencia con el mal. Lo reconoce amargamente el salmista: “Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre” (Sal 51,7). Sí, el hombre es frágil a causa de un impulso profundo, que lo mortifica en la capacidad de entrar en comunión con el prójimo. Abierto por naturaleza al libre flujo del compartir, siente dentro de sí una extraña fuerza de gravedad que lo lleva a replegarse en sí mismo, a imponerse por encima de los demás y contra ellos: es el egoísmo, consecuencia de la culpa original. Adán y Eva, seducidos por la mentira de Satanás, aferrando el misterioso fruto en contra del mandamiento divino, sustituyeron la lógica del confiar en el Amor por la de la sospecha y la competición; la lógica del recibir, del esperar confiado los dones del Otro, por la lógica ansiosa del aferrar y del actuar por su cuenta (cf. Gn 3,1-6), experimentando como resultado un sentimiento de inquietud y de incertidumbre. ¿Cómo puede el hombre librarse de este impulso egoísta y abrirse al amor?

En el corazón de la sabiduría de Israel encontramos un vínculo profundo entre la fe en el Dios que “levanta del polvo al desvalido” (Sal 113,7) y la justicia para con el prójimo. Lo expresa bien la misma palabra que en hebreo indica la virtud de la justicia: sedaqad,. En efecto, sedaqad significa, por una parte, aceptación plena de la voluntad del Dios de Israel; por otra, equidad con el prójimo (cf. Ex 20,12-17), en especial con el pobre, el forastero, el huérfano y la viuda (cf. Dt 10,18-19). Pero los dos significados están relacionados, porque dar al pobre, para el israelita, no es otra cosa que dar a Dios, que se ha apiadado de la miseria de su pueblo, lo que le debe. No es casualidad que el don de las tablas de la Ley a Moisés, en el monte Sinaí, suceda después del paso del Mar Rojo. Es decir, escuchar la Ley presupone la fe en el Dios que ha sido el primero en “escuchar el clamor” de su pueblo y “ha bajado para librarle de la mano de los egipcios” (cf. Ex 3,8). Dios está atento al grito del desdichado y como respuesta pide que se le escuche: pide justicia con el pobre (cf. Si 4,4-5.8-9), el forastero (cf. Ex 20,22), el esclavo (cf. Dt 15,12-18). Por lo tanto, para entrar en la justicia es necesario  salir de esa ilusión de autosuficiencia, del profundo estado de cerrazón, que es el origen de nuestra injusticia. En otras palabras, es necesario un “éxodo” más profundo que el que Dios obró con Moisés, una liberación del corazón, que la palabra de la Ley, por sí sola, no tiene el poder de realizar. ¿Existe, pues, esperanza de justicia para el hombre?

El anuncio cristiano responde positivamente a la sed de justicia del hombre, como afirma el Apóstol Pablo en la Carta a los Romanos: “Ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado… por la fe en Jesucristo, para todos los que creen, pues no hay diferencia alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús, a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia (Rm 3,21-25).

¿Cuál es, pues, la justicia de Cristo? Es, ante todo, la justicia que viene de la gracia, donde no es el hombre que repara, se cura a sí mismo y a los demás. El hecho de que la “propiciación” tenga lugar en la “sangre” de Jesús significa que no son los sacrificios del hombre los que le libran del peso de las culpas, sino el gesto del amor de Dios que se abre hasta el extremo, hasta aceptar en sí mismo la “maldición” que corresponde al hombre, a fin de transmitirle en cambio la “bendición” que corresponde a Dios (cf. Ga 3,13-14). Pero esto suscita en seguida una objeción: ¿qué justicia existe dónde el justo muere en lugar del culpable y el culpable recibe en cambio la bendición que corresponde al justo? Cada uno no recibe de este modo lo contrario de “lo suyo”? En realidad, aquí se manifiesta la justicia divina, profundamente distinta de la humana. Dios ha pagado por nosotros en su Hijo el precio del rescate, un precio verdaderamente exorbitante. Frente a la justicia de la Cruz, el hombre se puede rebelar, porque pone de manifiesto que el hombre no es un ser autárquico, sino que necesita de Otro para ser plenamente él mismo. Convertirse a Cristo, creer en el Evangelio, significa precisamente esto: salir de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir y aceptar la propia indigencia, indigencia de los demás y de Dios, exigencia de su perdón y de su amistad.

Se entiende, entonces, como la fe no es un hecho natural, cómodo, obvio: hace falta humildad para aceptar tener necesidad de Otro que me libere de lo “mío”, para darme gratuitamente lo “suyo”. Esto sucede especialmente en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Gracias a la acción de Cristo, nosotros podemos entrar en la justicia “más grande”, que es la del amor (cf. Rm 13,8-10), la justicia de quien en cualquier caso se siente siempre más deudor que acreedor, porque ha recibido más de lo que podía esperar.

Precisamente por la fuerza de esta experiencia, el cristiano se ve impulsado a contribuir a la formación de sociedades justas, donde todos reciban lo necesario para vivir según su propia dignidad de hombres y donde la justicia sea vivificada por el amor.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma culmina en el Triduo Pascual, en el que este año volveremos a celebrar la justicia divina, que es plenitud de caridad, de don y de salvación. Que este tiempo penitencial sea para todos los cristianos un tiempo de auténtica conversión y de intenso conocimiento del misterio de Cristo, que vino para cumplir toda justicia. Con estos sentimientos, os imparto a todos de corazón la bendición apostólica”.

Intenciones de Oración del Papa para el mes de febrero

Posted: February 3rd, 2010, by Matoga

CIUDAD DEL VATICANO, 1 FEB 2010 (VIS).-La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de febrero es: “Por todos los intelectuales y las personas de cultura, para que por medio de la sincera búsqueda de la verdad puedan llegar al conocimiento del único Dios verdadero”.

Su intención misionera es: “Para que la Iglesia, consciente de su identidad misionera, se esfuerce en seguir fielmente a Cristo y en proclamar su Evangelio a todos los pueblos”.